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martes, 15 de octubre de 2019

FAMILIA. ORDESA, de Manuel Vilas

FAMILIA. ORDESA, de Manuel Vilas 

    "Conciencia de clase es lo que no debe faltarnos nunca. Mi padre hizo lo que pudo con España: encontró un trabajo, trabajó, fundó una familia y murió.

Y hay pocas alternativas a estos hechos."

LA PASIONARIA DURANTE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA. YO FUI MINISTRO DE STALIN, de Jesus Hernandez Tomas

LA PASIONARIA DURANTE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA. YO FUI MINISTRO DE STALIN, de Jesus Hernandez Tomas

    "Entró Pasionaria seguida de Pedro Checa, secretario de Organización del Partido. Pasionaria, teatral, se dirigió a Díaz:

—¡Qué alegría verte por aquí! ¿Te encuentras mejor?

Resultado de imagen de la pasionaria guerra civil    Yo la observaba. Su sonrisa era de circunstancias y su pregunta oficiosa. Pasionaria odiaba a Díaz. No podía olvidar que él había hecho severos comentarios sobre sus clandestinas relaciones amorosas con Francisco Antón, jovenzuelo de veinte años menos que ella y prototipo de los trepadores sin escrúpulos. Antón era entonces el Comisario del frente de Madrid, y entonces y siempre un auténtico señorito comunista que, según la mordaz caracterización de Díaz, «no se había manchado las botas en el barro de ninguna trinchera». Tipo perfecto del burócrata, dirigía la acción de los Comisarios por medio de circulares y recibía a los delegados del frente enfundado en magníficos y perfumados pijamas de seda en la confortable casa de la Ciudad Lineal de Madrid. En el momento en que el Buró Político tomaba la decisión de destituirle del puesto de comisario, se le ocurrió a Prieto lanzar una andanada contra el predominio de los comisarios comunistas. El Partido tomó la defensa en bloque de sus posiciones, viéndose obligado a incluir la de Antón, comprendido en las reformas prietistas. Y con aquella pasmosa agilidad de nuestra propaganda convertimos a Antón en la figura señera, junto con Miaja, de la defensa de Madrid.

Resultado de imagen de la pasionaria guerra civil    Comprendiendo Antón lo inestable de su situación, buscó la manera de afianzarse en un puesto de dirección del Partido. Y dio en la flor de enamorar a Pasionaria. Pasionaria le defendería. Pasionaria intrigaría cerca de la delegación soviética para sostenerle a él. Y no se equivocó. Pasionaria olvidó que era la mujer de un minero; se olvidó de que tenía dos hijos con tantos años como su amante; olvidó que su esposo, Julián Ruiz, se batía en los frentes del norte; olvidó el decoro y el pudor; se olvidó de sus años y de sus canas y se amancebó con Antón sin importarle la indignación de cuantos sabían y conocían sus ilícitas relaciones. Togliatti, Codovila y Stepanov —que ya preparaban a Pasionaria para heredar en vida a Díaz— complacieron a ésta. Antón dejó de ser comisario del frente de Madrid, pero pasó a dirigir la Comisión político-militar del Partido. José Díaz había dicho a Pasionaria: —«Me tienen sin cuidado tus asuntos privados, pero ya que tengo que ser forzosamente alcahuete de tus amoríos (pues si el hecho trasciende se vendría al suelo todo tu prestigio, y tu nombre lo hemos convertido en bandera moral y de ejemplo de mujeres revolucionarias), debes saber que todo el aprecio que tengo por Julián lo siento de desprecio por Antón». Era la de Pasionaria una de esas pasiones seniles que en su desenfreno saltan sobre toda clase de obstáculos y que a ella habría de llevarla hasta el sacrificio de su propio hijo. Rubén Ruiz, capitán del Ejército Rojo, se haría matar en la URSS para huir de la vergüenza de ver a su padre comido de piojos y muerto de hambre en una fábrica de Rostov y a quien, además, no le permitieron visitar por prohibición expresa de su madre, mientras veía a Antón vivir espléndidamente y pasearse por Moscú en el automóvil de su madre. Esa pasión provecta, insana, que motivaría también la muerte de Julián en medio de la más negra desesperación y maldiciendo el nombre de Pasionaria y de Stalin, esa pasión era un odio inextinguible contra José Díaz, que le había escupido su desprecio en plena cara.

    Pasionaria tragaba bilis y esperaba la llegada de su hora, una hora que ya le estaba siendo propicia, pues visiblemente la delegación soviética la exaltaba para convertirla en la primera figura del Partido. Togliatti vivía en la propia casa de Pasionaria y compartía la mesa y el techo con Antón. Ese trío habría de resultar funesto para Díaz."

lunes, 14 de octubre de 2019

PASEO AL ATARDECER. EL CAMINANTE, de Herman Hesse

PASEO AL ATARDECER. EL CAMINANTE, de Herman Hesse 


Camino tarde por sederos polvorientos,
las sombras de los muros caen oblicuamente,
y puedo vislumbrar a través de los sarmientos
la luna sobre sendas y arroyos silentes.
Canciones que un día entonara en el pasado,
entono una vez más, con acento cansino
y las sombras infinitas de lo que he viajado
se cruzan e interponen en mi camino.
El viento, la nieve y el calor solar
de muchos años tras de mí resuenan,
noches de verano y azul relampaguear,
tormentas e incomodidades que apenan.
Con la piel tostada y del todo invadido
por el esplendor del universo entero,
siempre hacia delante me siento atraído,
hasta que las sombras cubren mi sendero.

LOS PERROS DE LOS SS CONTRA LAS MUJERES. TREGUA PARA LA ORQUESTA, de Fania Fenelon

LOS PERROS DE LOS SS CONTRA LAS MUJERES. TREGUA PARA LA ORQUESTA, de Fania Fenelon 

"Son visibles los estremecimientos de miedo que recorren los espinazos. La mayor parte de las chicas se vuelven hacia Florette, con expresión maligna, dispuestas a darle una paliza.
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—No quiero verlos más, no quiero volver a ver sus ojos… Fania, los perros han devorado a dos… a dos que iban a orinar o a recoger un poco de hielo para chuparlo… Los SS han azuzado a los perros para que se les echasen encima… Las han desgarrado, despedazado. Y esos puercos han obligado a sus camaradas a recoger los pedazos para arrojarlos sobre el montón de las muertas, y yo las he visto. ¡Las he visto! Trozos de mujeres, carnaza para perros… que llevaban como podían, encima de la espalda… Y nosotras seguíamos tocando, tocando… ¡Plum! ¡Plum! ¡Qué atrocidad! Parecían carniceros con cuartos de res encima del hombro; el peso las doblaba, estaban agotadas, y nosotras, al ir tocando la pieza, las obligábamos a marcar el paso, a seguir el compás… Un odio inmenso en los ojos de esas mujeres… No quiero volver a verlo. No iré nunca más…
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Repentinamente solidarias, Hilde y Helga la cogen por los hombros y se la llevan consigo, ayudadas por Irene la pequeña:

—Vamos afuera, te sentará bien.

Salvaje y destilando odio, Hilde le asegura:

—Los arrojaremos a sus propios perros y éstos los desgarrarán… delante de nosotras… y pisotearemos sus cadáveres… ¡Lo pagarán… lo pagarán!.

En tanto se llevan a Florette, que hipa entre lágrimas y arcadas, le pregunto a Irene la pequeña:

—¿Es cierto que no transcurre ningún día sin que lancen a los perros sobre las mujeres?

—Sí… Cada día mueren una o dos de esta manera… Lo sabíamos, pero nunca habíamos visto un horror semejante…"

jueves, 10 de octubre de 2019

DESAMPARO. ORDESA, de Manuel Vilas

DESAMPARO. ORDESA, de Manuel Vilas 

    "Nunca me acostumbraré a ser pobre. Estoy llamando pobreza al desamparo. He confundido pobreza y desamparo: tienen el mismo rostro. Pero la pobreza es un estado moral, un sentido de las cosas, una forma de honestidad innecesaria. Una renuncia a participar en el saqueo del mundo, eso es para mí la pobreza. Tal vez no por bondad o por ética o por cualquier elevado ideal, sino por incompetencia a la hora de saquear."


EL ESPIONAJE ELECTRÓNICO. EL HOMBRE SIN ROSTRO, de Markus Wolf

EL ESPIONAJE ELECTRÓNICO. EL HOMBRE SIN ROSTRO, de Markus Wolf 

Resultado de imagen de Markus Wolf    "Como lo sabe cualquier funcionario de inteligencia, gran parte del esfuerzo profesional corresponde a la selección de montañas de datos en busca de la valiosa pepita de oro; el exceso de confianza en la inteligencia técnica puede duplicar el número de pepitas, pero seguramente triplicará la altura de la montaña de datos que es necesario escudriñar. Incluso aunque el papel de la inteligencia técnica aumentará y complementará lo que solía hacerse con medios humanos a costa de grandes gastos y riesgos, en realidad nunca puede ser un auténtico sustituto. El factor humano es lo que determina el éxito de un servicio de espionaje, y este no depende del conjunto de campanas y alarmas de alta tecnología."

miércoles, 9 de octubre de 2019

DIOS EN BERGEN-BELSEN. TREGUA PARA LA ORQUESTA, de Fania Fenelon

DIOS EN BERGEN-BELSEN. TREGUA PARA LA ORQUESTA, de Fania Fenelon 

Resultado de imagen de BERGEN-BELSEN    "Ese mismo día, de vuelta a mi barracón, asisto a algo que me hubiera asqueado profundamente, de ocurrir en otro momento; pero después de ver aquel parto me ha parecido que ese gesto, en su grosera animalidad, tenía un significado: Lotte jodiendo con su kapo delante de miles de mujeres. Está ahí, apoyada contra el muro, el vientre hacia delante, y el hombre, con el pantalón bajo las nalgas, la fecunda con indiferencia, en medio de esas mujeres, muchas de las cuales están mirando.

    Sembrar la vida mientras que alrededor la muerte amontona los cadáveres, ¿es un acto de locura? La verdad es que gradualmente nos estamos volviendo locas. Mientras esos dos seres copulan, oigo a mi lado cómo unas mujeres rezan. ¿Son creyentes?, ¿o es el miedo que les hace implorar a un Dios? En esta catástrofe que estamos viviendo, peor que un terremoto ¿dónde está la fe?, ¿qué sentido tienen la vida y la muerte para los judíos, los católicos, los protestantes, los ortodoxos? Lloran y pronuncian plegarias, algunas muy ardientes: «Gracias, mi dulce Jesús, nunca sufriremos lo bastante por ti, que fuiste crucificado por amor hacia nosotros… Gracias, Santa Virgen Maria, madre de Dios, por enviarnos tanto dolor, te lo ofrecemos a ti y a tu divino hijo… ¡Gracias, gracias!». Se exaltan, golpean su culpa con sus puños huesudos contra los flacos pechos, lloran; su arrebato está próximo a la histeria y sin duda les calma.


    Otras, dirigiéndose al mismo Dios, vomitan terribles imprecaciones:


    «¡Maldito seas Jesús! He creído en ti y me has abandonado. ¡Maldito seas y maldito el vientre que te ha llevado!». Se retuercen las manos, se arañan, escupen su dolor, impotentes para vengarse de ese Dios que les ha traicionado."

LOS PELIGROS DEL ESCRITOR. CUENTOS, de Isaac B. Singer

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LOS PELIGROS DEL ESCRITOR. CUENTOS, de Isaac B. Singer


"...me he hecho consciente de los muchos peligros que acechan al autor de obras de ficción. Los peores son: 1) La idea de que el escritor debe ser sociólogo y a la vez político, y amoldarse además a lo que se conoce como dialéctica social. 2) La codicia por el dinero y el rápido reconocimiento. 3) La originalidad forzada, es decir, la ilusión de que una retórica pretenciosa, unas innovaciones cargadas de afectación en el estilo y una utilización de símbolos artificiales son capaces de expresar la naturaleza básica y siempre cambiante de las relaciones humanas o de reflejar las combinaciones y complejidades de la herencia y del entorno. Estas trampas verbales de la así llamada «escritura experimental» han causado daño incluso al auténtico talento; han destrozado gran parte de la poesía moderna al convertirla en críptica, esotérica y carente de encanto. Una cosa es la imaginación y otra muy diferente la distorsión de lo que Spinoza denominaba «el orden de las cosas». La literatura puede describir muy bien lo absurdo, pero nunca debe convertirse ella misma en absurda."

lunes, 7 de octubre de 2019

LA SOCIEDAD RESCATANDO A LOS RICOS. EL ESTABLISHMENT, de Owen Jones

LA SOCIEDAD RESCATANDO A LOS RICOS. EL ESTABLISHMENT, de Owen Jones

Resultado de imagen de la sociedad rescatando  a los ricos"Anthony Browne, director general de la British Bankers’ Association (BBA), es uno de los agentes de presión de la banca más veteranos de Gran Bretaña. «No nací pensando que de mayor iba a ser cabildero de los bancos», me dice riendo cuando nos reunimos en las oficinas sorprendentemente pequeñas que tiene la BBA en el corazón del distrito financiero de Londres. Por sus antecedentes, Browne es más bien un escudero: en el pasado fue director de Policy Exchange, el think tank fundado por figuras de primera fila del Partido Conservador y financiado por intereses privados de derechas. Su carrera posterior refleja a la perfección la «puerta giratoria». Ha trabajado como director de Relaciones con el Gobierno del banco de inversiones Morgan Stanley, como jefe de asesores de Boris Johnson, el alcalde conservador de Londres, y como periodista para la BBC y los periódicos The Observer y The Times. Browne no se muerde la lengua al describir lo que representó el rescate. «Si sale cara, gano yo, y si sale cruz, perdéis vosotros, lo cual no tiene nada que ver con el capitalismo —dice—. Hay un riesgo moral, que es acabar asegurado, básicamente, por el contribuyente. Cuando se obtienen beneficios, éstos van a parar a los accionistas o a los empleados, pero cuando se pierde dinero o se quiebra, los accionistas y los empleados pagan hasta hundirse, pero el contribuyente también paga, y ahí hay un problema muy grave.»

De acuerdo con la Oficina Nacional de Control, la magnitud del rescate estatal a los bancos llegó a la asombrosa cifra de 1.162 billones de libras. A estos bancos, sin embargo, no se les exigió ninguna responsabilidad hacia el pueblo que los había rescatado: los contribuyentes no tenían a ningún representante sentado en sus consejos de administración. Los gobiernos mantuvieron a raya al contribuyente y dejaron que los bancos continuaran actuando como les venía en gana. Tal vez, la definición más asombrosa de este rescate sea la que viene de James, el vicepresidente de uno de los mayores bancos británicos, que —nuevamente, para preservar su carrera— habla conmigo de forma estrictamente extraoficial: «Se trata de un fraude corporativo a escala industrial y permitido por el gobierno».


Vale la pena hacer hincapié en la idea de James. La población pobre de Gran Bretaña ha sido abandonada a su suerte. Si el millón aproximado de familias que dependen todos los meses de usureros legales como Wonga no pueden pagar sus deudas, ahí no hay rescate del gobierno que valga. Lo que sucederá con toda probabilidad es que les llegarán alguaciles a su misma puerta para embargarles los bienes. Los pobres deben obedecer las reglas del capitalismo despiadado. Pero los bancos que han sumido al mundo en la calamidad económica, no. Para ellos hay una red de seguridad: el Estado de bienestar viene a rescatarlos."

domingo, 6 de octubre de 2019

AMAR JUNIO. ORDESA, de Manuel Vilas

AMAR JUNIO. ORDESA, de Manuel Vilas

    "...aquel jardín era una celebración del mes de junio, porque junio es anunciación del verano, es ya sol, pero no hay corrupción del verano. Cuando el mes de julio llega comienza la hemorragia, aún invisible. Agosto es el mes de la visibilidad de la septicemia del verano, de su herida, de su arrastrarse por la atmósfera, por la cara de los hombres, por las ramas de los árboles incompasivos, mientras muere..."

jueves, 3 de octubre de 2019

LA REVOLUCIÓN DE ASTURIAS. TRES PERIODISTA EN LA REVOLUCIÓN DE ASTURIAS. EL OCTUBRE ROJO EN ASTURIAS de Jose Diaz Fernandez

LA REVOLUCIÓN DE ASTURIAS. TRES PERIODISTA EN LA REVOLUCIÓN DE ASTURIAS. EL OCTUBRE ROJO EN ASTURIAS  de Jose Diaz Fernandez

    "Los obreros de Asturias demostraron una capacidad combativa extraordinaria. ¿Por qué fueron ellos solos, entre los de toda España, los que lucharon con cierta cohesión y con auténtico arrojo revolucionario? Este es un tema de psicología proletaria muy interesante. El minero asturiano es un obrero que, reuniendo las características del trabajador industrial, posee también el empuje primitivo del montañés. En las Casas del Pueblo está en contacto con las ideas revolucionarias, que llegan a través de la lucha de clases, pero no es de todos modos el obrero urbano que disfruta de algunas ventajas de la civilización; vive en las aldeas de la montaña, en los suburbios de la cuenca minera, y allí conserva, al lado del odio al poderoso, la fiereza del montañés. Ignora lo que es el peligro, porque vive en el fondo de la tierra, expuesto al grisú y manejando a diario la fuerza devastadora de la dinamita. Muchos de estos revolucionarios no combatieron con fusiles ni pistolas, armas para ellos demasiado livianas. Combatieron con cartuchos de dinamita. Se les vio en Oviedo, cruzada la cintura con dos o tres vueltas de mecha, encendiendo los cartuchos con el cigarro que fumaban. Esto, unido a una gran disciplina sindical, adquirida en los viejos sindicatos, hizo que la rebelión adquiriese una magnitud única. En estos proletarios (muchos de ellos afectos al comunismo, que en los últimos tiempos adquirió allí gran preponderancia), el reformismo socialista no penetró nunca, a pesar de que externamente aparecían disfrutando grandes ventajas sindicales: jornada de seis horas, retiro obrero, instituciones escolares y benéficas. Verdad es, también, que los dueños de las minas de Asturias no han sabido nunca hacerse amar de sus hombres, ni introducir en el trabajo mejoras de orden técnico."
Resultado de imagen de JOSEP PLA, Tres periodistas en la revolución de Asturias

AMIGOS Y CONOCIDOS. ORDESA de Manuel Vilas

AMIGOS Y CONOCIDOS. ORDESA de Manuel Vilas 

    "Así funcionamos los seres humanos: hay personas a quienes, aun estando vivas, no volveremos a tratar nunca más, y alcanzan así el mismo estatuto que los muertos."

Cork, Irlanda

miércoles, 2 de octubre de 2019

EL PODER DE LA FANTASÍA, de Cees Nooteboom

EL PODER DE LA FANTASÍA,  de Cees Nooteboom

«Para mí, sólo hay un poder que hace soportable nuestra estancia en la tierra entre nuestras dos ausencias infinitas, y es el poder de la fantasía».


martes, 1 de octubre de 2019

PERIODISMO Y MENTIRAS. EL ESTABLISHMENT, de Owen Jones

PERIODISMO Y MENTIRAS. EL ESTABLISHMENT, de Owen Jones

Resultado de imagen de Daily Star    "Trabajar en el Daily Star podía ser divertido. Tenía sus gratificaciones, como las invitaciones constantes a fiestas del mundo del espectáculo llenas de famosos. Poco a poco, sin embargo, Peppiatt empezó a darse cuenta de que formaba parte de una campaña mediática para dirigir la ira de los lectores contra una serie de chivos expiatorios. Llegaba a la redacción y le pedían que escribiera un artículo que dijera que «los musulmanes habían hecho esto, aquello y lo otro. Mirabas los hechos y decías: “Pero, en realidad, no lo han hecho, ¿verdad?”». Los inmigrantes que pedían asilo eran uno de los blancos favoritos del periódico: en un caso, el Daily Star lo mandó a acosar a una familia que, tras huir de la guerra civil de Somalia, se había alojado en una casa de Chelsea de cinco dormitorios. Peppiatt acampó delante de la vivienda junto con otros periodistas: «Me acuerdo de que, al día siguiente, llegué a la redacción y les dije que no había salido nadie de la casa, y entonces un jefe de redacción me llamó a su despacho, abrió un ejemplar del Sun y me dijo: “Mira, tienen una cita del padre de los refugiados en la que dice: ‘Me da igual, pienso pillar lo que pueda’”. Y yo le dije: “Pero si ni siquiera ha salido de la casa, no puede haber dicho eso, me he pasado el día entero ahí”. Y él me contestó: “Ésa no es la cuestión. Tienes que ser más listo”»."

EL FOTÓGRAFO. EL VIAJE, de Ida Fink

EL FOTÓGRAFO. EL VIAJE, de Ida Fink

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    "La casita del fotógrafo estaba cerrada a cal y canto, la hiedra había cubierto la pared con su frondosidad agreste, el patio se había poblado de hierbas. Parecía como si nadie viviera allí. Pero cuando llamamos, la puerta se abrió inmediatamente, en el umbral apareció la mujer del fotógrafo, flaca, con el pelo suelto. Nos miró como si fuéramos dos apariciones. A la pregunta de si podíamos entrar, asintió con la cabeza, siempre con una expresión de gran sorpresa en la mirada. Los aparatos fotográficos estaban en un rincón del cuarto vacío, cubiertos con capas de hule, llenos de polvo; asemejaban viejos jamelgos agonizantes. Un niño pequeño estaba sentado en el suelo. El fotógrafo, su esposa y el pequeño no nos perdían de vista. Elzbieta dijo: «Yo no puedo…» y quería irse, pero la detuve. El fotógrafo no preguntó nada, colocó el aparato, yo me senté para que se viera la oreja izquierda, abrí los labios con una sonrisa, y la mujer del fotógrafo, jugueteando con sus largos cabellos, dijo: «A la suegra la mataron por el camino; quería escaparse… Creo que fue lo mejor para ella… ¿No es así?».
    El fotógrafo hizo clic, dijo: «Suerte». «Gracias, señor» —mascullamos educadamente— y él repitió una vez más «suerte» para que comprendiéramos bien qué clase de suerte nos deseaba."

lunes, 30 de septiembre de 2019

EL TRABAJO HUMANITARIO DEL EXPLORADOR NANSEN. LOS VENCIDOS, de Robert.Gerwarth

EL TRABAJO HUMANITARIO DEL EXPLORADOR NANSEN. LOS VENCIDOS, de Robert.Gerwarth

    "Dado que muchos de aquellos campos de refugiados muy pronto se vieron desbordados, los Aliados no tuvieron más remedio que internar a los famélicos refugiados rusos a bordo de barcos fondeados en el mar de Mármara. «El buque Wladimir, pensado para transportar a seiscientos pasajeros, actualmente tiene ¡a más de 7000 personas a bordo! —informaba desde Constantinopla un miembro de Cruz Roja Internacional—. La mayoría vive al raso en cubierta, otros en la bodega, donde se están asfixiando.»
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    Como reconocimiento a la magnitud de aquella tragedia humana, la Sociedad de Naciones acabó creando una Alta Comisión para los Refugiados en 1921, con el legendario explorador noruego Fridtjof Nansen como primer director. Nansen se había hecho merecedor del puesto no tanto debido a sus expediciones polares de mediados de la década de 1890, muy divulgadas por la prensa, sino a su experiencia en la repatriación de prisioneros de guerra a partir de 1918. Sin embargo, su logro de mayor relevancia histórica fue un documento de validez legal creado en 1922 como respuesta a la crisis de los refugiados rusos: el Pasaporte Nansen, que hacía posible que las personas apátridas circularan y se instalaran en el extranjero bajo el patrocinio de la Sociedad de Naciones y de la Alta Comisión para los Refugiados."

LOS SOVIÉTICOS EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA. YO FUI MINISTRO DE STALIN, de Jesus Hernandez Tomas

LOS SOVIÉTICOS EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA. YO FUI MINISTRO DE STALIN, de Jesus Hernandez Tomas

    "...no creo que estará de más conocer este pasaje de la carta de Stalin a Francisco Largo Caballero, en vísperas de que los mismos rusos decretasen su decapitación política. Dice así:

   «Hemos procedido a enviaros un número de nuestros camaradas militares para que se pongan a vuestra disposición. Estos camaradas han recibido las instrucciones de servir con sus consejos en el terreno militar a los jefes militares españoles, cerca de los cuales los podrá usted enviar.

   »Les hemos ordenado categóricamente no perder de vista el hecho de que, a pesar de toda la conciencia de solidaridad de que están penetrados el pueblo español y los pueblos de la URSS, un camarada soviético, siendo un extranjero en España, no puede ser realmente útil más que a condición de atenerse estrictamente a las funciones de un consejero y de consejeros solamente.

   »Pensamos que es precisamente de esta manera como son empleados por usted nuestros camaradas militares.

   »Le rogamos nos informe, en amigo, en qué medida nuestros camaradas militares cumplen con éxito las tareas que ustedes les encargan, porque, bien se entiende, que solamente si usted juzga favorablemente su trabajo será útil permitirles continuar en España.
   
   »Le rogamos igualmente comunicarnos de forma directa y sin ambages vuestra opinión sobre el camarada Rosemberg: ¿el Gobierno español está satisfecho o cree necesario reemplazarle por otro representante?…»

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   Así de complacientes se mostraban Stalin, Molotov y Vorochilov, en su carta a Largo Caballero. Lo que les sobraba de ramplona modestia les faltaba de sinceridad. Los consejeros soviéticos procedían como colonizadores, ignorando y vejando a las autoridades españolas. Los rusos expulsaron a Largo Caballero de la presidencia del Consejo de Ministros; los rusos impusieron a Negrín; los rusos decretaron la caída de Indalecio Prieto del Ministerio de Defensa; los rusos hacían lo que les daba la gana en la policía, en el Ejército y, siempre a través del Partido Comunista de España, en la política general del país; los rusos obstaculizaban o saboteaban las operaciones militares que no convenían al juego de los tahúres del Kremlin; los rusos tenían sus propios Estados Mayores que actuaban por y sobre los Estados Mayores del Ejército de la República; los rusos eran, en general, soberbios y engreídos; los rusos atropellaban el derecho, la ley y la dignidad de los españoles; los rusos jugaban con las entregas de armas y se hacían temer, pues sus enojos repercutían directamente en la marcha de nuestra guerra. Los conceptos de la carta, palabras, palabras… y nada más que palabras."


viernes, 27 de septiembre de 2019

OSADIA, de Hector Mujica

Osadía, de HECTOR MUJICA

Ver no es abrir los ojos,
              es arrojar a un lado el bastón blanco:
                                           osar andar
                                                       sobre el saberse perdido.

LA RESPONSABILIDAD DE LOS INDIFERENTES. TREGUA PARA LA ORQUESTA, de Fania Fenelon

LA RESPONSABILIDAD DE LOS INDIFERENTES. TREGUA PARA LA ORQUESTA, de Fania Fenelon 


"—¡Fania! ¡Las casas, las chimeneas humean!

    Es cierto. Esas humaredas son de personas que viven, se calientan, cocinan, son ligeras, azules y amarillas, muy diferentes de las que emergen de nuestros crematorios, negras como el hollín, espesas como el alquitrán.

    Las gentes se dedican pacíficas a sus ocupaciones, las tiendas tienen escaparates, aunque poco provistos. Nos cruzamos ion algunas personas, no muchas, mujeres, viejecitas que caminan a pasitos cortos, ancianos. Ni un solo joven, chico o chica. ¿Dónde están? ¿En la guerra? Es una ciudad silenciosa, la nieve en la que nos hundimos, ahoga los pasos, los ruidos. Nadie vuelve la cabeza a nuestro paso, nadie nos dirige una mirada, ni curiosa ni hostil, no existimos. ¿Cuándo cesaremos de ser nadie?

    Aquellas gentes que iban y venían, que hacían cosas normales, entraban y salían de sus casas, aquellas mujeres que acudían a efectuar sus compras llevando de la mano a un niño de rosadas mejillas relucientes como manzanas ¿sabían que eran felices? ¿Sabían que para nosotras representaban la vida? ¿Por qué nos negaban una mirada? No podían ignorarnos, sabían de dónde veníamos: los trajes rayados, los Kopftücher que disimulaban nuestros cráneos afeitados, nuestros rostros demacrados, proclamaban nuestro origen. Al pasear no se les prohibía pasar ante el campo de Birkenau, cuyo aspecto siniestro no disimulaba su función. ¿Creían que las cinco chimeneas con sus nauseabundas humaredas eran de la calefacción central? ¿Y qué deseaba yo exactamente? ¿Que aquel pueblecito de cinco o seis mil habitantes se sublevase y su población germana, implantada allí desde la victoria alemana, acudiese a liberar el campo? ¿Por qué habían de sentirse responsables de nosotros? Una ráfaga de violencia hace que la sangre se me suba a la cabeza. ¡Todos son responsables! Todos los hombres lo son, la indiferencia de uno solo es nuestra sentencia de muerte.
Los miro intensamente, no quiero olvidar sus caras de rata. No nos ven. ¡Qué cómodo es eso! No quieren fijarse en nuestros harapos rayados, como tampoco en los Kommandos de las «musulmanas» que atraviesan, despavoridas, su pequeño pueblo tranquilo, escoltadas por los SS y sus perros. Más tarde, cuando termine la guerra, estoy segura que dirán que no «sabían» nada y les creerán."

jueves, 26 de septiembre de 2019

LOS SEAL, VOCACIÓN INNATA. EL ÚLTIMO FRANCOTIRADOR, de Kevin Lacz

LOS SEAL, VOCACIÓN INNATA. EL ÚLTIMO FRANCOTIRADOR, de Kevin Lacz

    "Habrá gente que te diga que los SEAL se hacen. Describirán el BUD/S, contarán que cerca del 80% de los candidatos se rinden o fracasan, e intentarán describir de mil maneras que las fuerzas especiales de la Armada cogen a los hombres más duros y los convierten en SEAL.

    Pero es una gilipollez.

    Un SEAL no se hace. Nace.

    Desde el primer momento en que un candidato pone el pie en la playa de Coronado, o tiene lo que hace falta o no lo tiene. Por mucho que la Armada se empeñe, no hay forma de saber cuál es el factor verdaderamente crucial. La gente que se incorpora a las filas viene de todos los niveles sociales, de todas las regiones del país, con cuerpos y capacidades muy diversos. Aunque algunos son los más rápidos, los más fuertes y los que están en mejor forma, no necesariamente tendrán éxito: la clave del éxito no se puede medir ni en minutos ni en kilos. Los que al final aprueban el curso básico del BUD/S y el avanzado de la Capacitación, y se suman de hecho a los Equipos, poseen una energía intangible y una capacidad de resiliencia que valen mucho más que miles de horas de preparación en cualquier pista o piscina.

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    Los Equipos no «hacen» a un SEAL, pero sí que afinan las capacidades que cada cual posee de entrada. Le despojan de las capas que tapan el instinto asesino que duerme en algún lugar del interior y le enseñan a ser útil. El Equipo cincela y elimina los excesos.

    Lo llamamos «hermandad» porque las experiencias forjan lazos de unión, pero también porque somos una familia de hombres separados de todos los demás. Nuestro espíritu guerrero innato nos une. En el nivel más básico y primario, estamos cortados por el mismo patrón."

ORDESA, de Manuel Vilas

ORDESA, de Manuel Vilas

    "Ojalá pudiera medirse el dolor humano con números claros y no con palabras inciertas. Ojalá hubiera una forma de saber cuánto hemos sufrido, y que el dolor tuviera materia y medición. Todo hombre acaba un día u otro enfrentándose a la ingravidez de su paso por el mundo. Hay seres humanos que pueden soportarlo, yo nunca lo soportaré."

miércoles, 25 de septiembre de 2019

D'ANNUNZIO Y LA MARCHA SOBRE FIUME. LOS VENCIDOS, de Robert Gerwarth

EL PREMIO NOBEL DE LITERATURA D'ANNUNZIO Y LA MARCHA SOBRE FIUME. LOS VENCIDOS, de Robert Gerwarth 

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    "...Después de la guerra, D’Annunzio, como muchos otros veteranos, esperaba que Italia fuera recompensada por sus sacrificios. Pero a raíz del llamamiento público de Woodrow Wilson a los italianos para que suavizaran sus exigencias territoriales en abril de 1919, en el Ejército se difundió el rumor de que el Gobierno de Roma estaba a punto de ceder a la presión estadounidense. Aquella sospecha se vio ulteriormente reafirmada cuando, el 23 de junio de 1919, el economista Francesco Saverio Nitti, líder del ala radical del Partido Liberal, sustituyó a Orlando como primer ministro tras la destitución de éste. El nombramiento de Nitti fue especialmente bien acogido por las demás delegaciones de las grandes potencias en París, que le consideraban una persona más razonable que Orlando. Pero iban a llevarse una decepción. Ante la presión de la opinión pública, y sobre todo de la derecha, Nitti y su Gobierno se negaron a renunciar a su reivindicación sobre Fiume. Sin embargo, la derecha nacionalista seguía sin estar convencida de que Nitti pudiera zanjar satisfactoriamente la cuestión de Fiume.

Resultado de imagen de D'ANNUNZIO Y LA MARCHA SOBRE FIUM    Y entonces D’Annunzio decidió actuar. El 11 de septiembre inició su famosa «Marcha sobre Fiume» desde Ronchi dei Legionari (Ronke), a aproximadamente 300 kilómetros de distancia al noroeste. Contaba con menos de doscientos soldados, pero en seguida se le sumaron más. Cuando D’Annunzio llegó a las afueras de Fiume a bordo de un Fiat de color rojo vivo, su ejército había aumentado hasta los 2000 hombres, en su mayoría antiguos miembros de las tropas de choque, los arditi. La guarnición multinacional de los ejércitos aliados que custodiaba la ciudad, formada mayoritariamente por soldados italianos, entregó el poder a D’Annunzio sin disparar ni un solo tiro.
    A lo largo de los quince meses siguientes, D’Annunzio gobernó como líder indiscutible (Duce) de lo que había pasado a llamarse Regencia de Carnaro, y que contaba con su propia constitución y su propia moneda. El propio D’Annunzio no era un fascista en ningún sentido relevante, y Fiume siempre fue un lugar asombrosamente no violento para los estándares de la época, pero la nueva ciudad-Estado iba a convertirse en un punto de referencia crucial para los nacionalistas italianos. Mussolini, que en un primer momento se mostró cauto respecto a la aventura de Fiume, posteriormente iba a nutrirse profusamente de los experimentos y rituales políticos de D’Annunzio, ya que imitó algunos elementos de su nacionalismo imperial y secular, y gestos simbólicos (como la Marcha sobre Roma, que en parte se inspiraba en la Marcha sobre Fiume de D’Annunzio).
Resultado de imagen de D'ANNUNZIO Y LA MARCHA SOBRE FIUM    A lo largo de la existencia de la Regencia de Carnaro, el Gobierno de Roma intentó poner fin al poder de D’Annunzio por el procedimiento de mantener un bloqueo naval contra Fiume. Pero el Gobierno italiano siempre rehuyó una ofensiva militar directa contra Fiume, en parte porque temía una probable reacción violenta de los nacionalistas alentada por la simpatía generalizada hacia la insubordinación de D’Annunzio. Roma se decidió a actuar tan sólo en diciembre de 1920, poco después de firmar el Tratado de Rapallo (que convertía a Fiume en un Estado libre). El día de Nochebuena, tras un bombardeo naval italiano, D’Annunzio y sus seguidores rindieron la ciudad. Sin embargo, incluso después de que D’Annunzio se retirara a una villa a orillas del lago de Garda, su legado político subsistió, y Fiume siguió figurando en la agenda de los nacionalistas. Mussolini, que en público ensalzaba la «actitud desafiante» de D’Annunzio, y que imitó su estilo populista, muy pronto revocó algunos puntos del Tratado de Rapallo, y la ciudad volvió a formar parte de Italia desde septiembre de 1923 en adelante."

martes, 24 de septiembre de 2019

LA VIEJA MAFIA. BIOGRAFÍA DEL HIJO CAMBIADO, de Andrea Camilleri

LA VIEJA MAFIA. BIOGRAFÍA DEL HIJO CAMBIADO, de Andrea Camilleri

    "...Mencionar un asunto de mafia dentro de un salón de personas «civilizadas» equivalía, en cuanto a mal gusto, a hablar de un dolor de tripas durante un almuerzo de gala. 
    «Cosas de ellos», por lo tanto, y como tales debían continuar.
    Aparentemente sin embargo. 
    Porque la mayor parte, o casi, de aquellas llamadas personas de bien, si ante un problema que les pudiese parecer a primera vista irresoluble por vía legal, tenía necesidad de soluciones poco ortodoxas, no manifestaba escrúpulo alguno en recurrir, a través de amigos de los amigos, al apoyo y a la ayuda de algún mafioso local, por lo demás bien conocido en cuanto tal por el nombre, el apellido y las señas. 
    La mafia pues, ostentosa e hipócritamente ignorada en público, era, en ciertas especiales ocasiones de carácter privado, activada y utilizada. No quiere decirse que estas particulares mediaciones acabasen siempre mal, con disparos y asesinatos: bastante a menudo el mediador mafioso «razonaba» con las dos partes y el poder que tenía detrás hacía a veces que el perdedor, aquel que en el acuerdo acababa por someterse, se inclinase ante aquella ley no escrita, pero ciertamente más respetada que el pronunciamiento de un juez conciliador. 
    Naturalmente la mafia, una vez realizada la intervención requerida y llevado el asunto a buen fin, presentaba la factura nunca cuantificada en dinero, sino en favores, votos y privilegios. Una trama perversa."

LA ORACIÓN DEL PROXENETA. PIMP, de Iceberg Slim

LA ORACIÓN DEL PROXENETA. PIMP, de Iceberg Slim

    "En la celda me pregunté muchas veces, por qué, si existía, podía dejar que el Mudo acabara con Oscar, que tanto le amaba. Por entonces me decía a mí mismo que cabía la posibilidad de que tuviera planes complejos a largo plazo. Sí, puede que hasta tenga razones divinas para permitir que, en el Sur, los blancos se cepillen a los negros. 
    ¡Puede que una mañana al amanecer todos los negros canten Aleluya! Los burócratas blancos de Dios cortarán la cinta roja. Dios se subirá las mangas. Destruirá la alambrada invisible. Exterminará a todas las ratas de los guetos negros, llenará todas las barrigas negras y convencerá a los blancos de que los putos negros también son hijos suyos.

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    Ahora no podía esperar. Estuviera o no allí, por si acaso, miré hacia el cielo. Era la primera vez que rezaba desde lo de aquel rata de Steve, ahora sé que lo único que estaba haciendo era desahogar el miedo. Le dije: 

    —Señor, si estás ahí arriba, ya sabes que soy negro y sabrás lo que pienso. Señor, si en verdad la Biblia es tu libro divino, entonces ya sé que ser chulo es pecado. Si estás ahí arriba y me escuchas, sabrás que no pretendo engañarte. Señor, no te pido que bendigas mi oficio de chulo. No soy tan estúpido. Señor, sé que no eres negro. Sin embargo, seguro que sabes, si es que estás ahí arriba, lo que supone ser negro aquí abajo. Todos estos blancos están pegándose la gran vida, comiéndose toda la chicha. Pues bien, quiero un poco de esa vida y también de esa chicha. 

    »No quiero ser atracador ni camello. Y por mis muertos que tampoco pienso ser portero ni lavaplatos. Sólo quiero ser chulo y punto. No es tan malo, al fin y al cabo las putas están podridas. Además, no tengo intención de cargármelas ni de volverlas locas, ni nada de eso. Sólo quiero vivir un poco a costa de ellas, al genuino estilo blanco. 

    »Así pues, Señor, si estás escuchándome ahí arriba, hazme un favor. No dejes que la palme antes de que pueda disfrutar algo de esta vida y ser alguien en el mundo de los blancos. Después de eso no me importa lo que pase."

domingo, 22 de septiembre de 2019

EL CHURCHILL MAS ANTISEMITA. LOS VENCIDOS, de Robert Gerwarth

EL CHURCHILL MAS ANTISEMITA. LOS VENCIDOS, de Robert Gerwarth 

Resultado de imagen de churchill    "Desde los tiempos de Spartacus-Weishaupt hasta los de Karl Marx, hasta llegar a Trotski (Rusia), Béla Kun (Hungría), Rosa Luxemburgo (Alemania) y Emma Goldman (Estados Unidos), esta conspiración revolucionaria a escala mundial para el derrocamiento de la civilización y para la reorganización de la sociedad sobre la base de la atrofia, de la malevolencia envidiosa y de una igualdad imposible ha ido creciendo sin cesar. […] Ha sido la fuente principal de todos y cada uno de los movimientos subversivos durante el siglo  XIX; y ahora, por fin, este hatajo de personalidades extraordinarias procedentes de los bajos fondos de las grandes ciudades de Europa y Estados Unidos tiene agarrado del pelo al pueblo ruso y prácticamente se ha convertido en el amo indiscutible de su enorme imperio. No hace falta exagerar el papel desempeñado por estos judíos internacionales y en su inmensa mayoría ateos en la creación del bolchevismo y en la materialización real de la Revolución rusa. Con toda seguridad es el papel más importante; probablemente tiene más relevancia que todos los demás."

viernes, 20 de septiembre de 2019

LA RELACIÓN BEATLES--ROLLING STONES. VIDA, de Keith Richards

LA RELACIÓN BEATLES--ROLLING STONES. VIDA, de Keith Richards 

    "Además teníamos montada una especie de sociedad de admiración mutua: Mick y yo admirábamos sus armonías y su capacidad para componer, y ellos nos admiraban por nuestra libertad de movimientos y nuestra imagen, y querían unirse a nuestro rollo. La verdad es que la relación con los Beatles fue siempre muy buena y a la vez muy astutamente planteada, porque en esos días los singles salían cada seis u ocho semanas y tratábamos de organizamos para no coincidir. Recuerdo a John Lennon llamando para decir: 
—Nosotros todavía no hemos acabado de mezclar.
—Pues nosotros tenemos uno listo ya. 
— Entonces salid vosotros primero."

HEMINGWAY, ENLACE CON LOS SOVIÉTICOS. EL CASO ORLOV, de de Boris Volodarsky

HEMINGWAY, ENLACE CON LOS SOVIÉTICOS. EL CASO ORLOV, de Boris Volodarsky

Resultado de imagen de HEMINGWAY en españa    "Durante las largas conversaciones con su último guardaespaldas del FBI, el austríaco Edward Gazur, Orlov dijo que conoció a Ernest Hemingway en el hotel Gaylord, donde el escritor estaba acompañado por su amante y futura tercera esposa, Martha Gellhorn, que trabajaba para el famoso Collier’s Weekly. Junto con Eitingon y Gustav Regler, entonces comisario político de la XII Brigada Internacional, Hemingway visitó un campo de entrenamiento de guerrillas en Benimamet, a unos seis kilómetros al norte del centro de Valencia. Existen pruebas sólidas de que, durante sus viajes por España, Hemingway conoció a Regler, al cineasta holandés Joris Ivens, Fischer, Ehrenburg, Koltsov, así como a muchos otros a los que mencionó más adelante en sus textos, pero no decía ni una palabra de Orlov.

Resultado de imagen de HEMINGWAY en españa    Qué extraño: o bien insinuó que el escritor estadounidense nunca lo conoció, lo que parece dudoso, o que por algún motivo decidió no mencionar haber tenido contacto con el NKVD. En un ensayo poco conocido de Hemingway, The Denunciation (1938), que no sería publicado hasta 1969 y que muchos estudiosos consideran autobiográfico, el autor también insinuaba que el contacto con el mundo clandestino le parecía bastante tóxico. Dado que el interés era obviamente mutuo, resulta difícil imaginar que no hubiera un acercamiento a Hemingway.
    Al parecer Hemingway no fue reclutado en España, pero el papel del autor en los acontecimientos españoles probablemente justifique un breve resumen de sus contactos con el servicio de inteligencia soviético y... las autoridades estadounidenses. A principios de 1941 él y Martha Gellhorn se estaban preparando para irse a China, pues ambos tenían encargos asegurados de varias publicaciones de Estados Unidos. Antes de irse, Hemingway conoció a Harry Dexter White, jefe de la División Monetaria del Departamento de Tesorería de Estados Unidos, que más tarde fue identificado en los documentos de Venona como la fuente del NKVD cuyo nombre en clave era «Abogado» o «Jurista». White le pidió que informara en secreto acerca de las relaciones entre los comunistas chinos y el Kuomintang. Hemingway aceptó (aparentemente sin saber que aparte de ser un oficial de alto rango de Estados Unidos, White también era una fuente para los soviéticos). Sin embargo, el burócrata de la Casa Blanca no era el único empleado del Gobierno con el que Hemingway logró mantener un contacto clandestino. En otoño de 1940 Hemingway también se reunió con representantes del servicio de inteligencia soviético, tal y como Jacob Golos (nombre en clave «Sound»), el residente ilegal del NKVD en Nueva York (que ayudó a Orlov a obtener un pasaporte estadounidense auténtico en 1932), informó a la sede central: «Hace unos días descubrí que Ernest Hemingway iba a viajar a China vía la Unión Soviética. Puede que solicite un visado de entrada a la Unión Soviética. Estuvo solo un día en Nueva York y no pude reunirme con él. Quedamos que nuestra gente se reuniría con él en China ... debemos intentar encontrarnos con él en China o en la Unión Soviética utilizando la contraseña acordada con él previamente. Estoy seguro de que colaborará con nosotros y hará todo lo que esté en su mano». Golos no mencionó quién preparó el pasaporte y la señal de reconocimiento material que Hemingway entregó.
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    Hemingway y Gellhorn estuvieron en China entre enero y mayo de 1941, y durante ese período ningún representante soviético se puso en contacto con él, pero durante su odisea por el Extremo Oriente Hemingway conoció a Lauchlin Currie en una cena en Hong Kong (otra espía soviética cuyo nombre en clave era «Page»), que era agregada de la Casa Blanca en una misión en China, entrevistó al líder nacionalista de China Chiang Kai-shek y su esposa, y se reunió en secreto con el líder comunista Zhou Enlai. Según las últimas investigaciones, al regresar a Estados Unidos Hemingway escribió informes para Harry White y se reunió con un oficial de la Oficina de Inteligencia Naval (ONI).

    Entretanto, Hemingway recibió el nombre en clave de «Argo» para el NKVD y en noviembre de 1941 la oficina central dio las siguientes instrucciones a la estación del NKVD en Nueva York: «Buscadle una ocasión para que viaje al extranjero a países que sean de nuestro interés». Hemingway se reunió con oficiales del NKVD cuatro veces más, y Moscú seguía albergando esperanzas. El informe del fichero dice en parte: «Nuestras reuniones con “Argo” en Londres y La Habana se celebraron con el fin de estudiarlo y determinar su potencial para nuestra labor. Durante todo el período de contacto con nosotros “Argo” no nos proporcionó información política, a pesar de que en repetidas ocasiones expresó su deseo y voluntad de ayudarnos. “Argo” no ha sido estudiado con detenimiento y está sin verificar. Tenemos una contraseña material para reanudar los vínculos con “Argo”».

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    En julio de 1950 el Centro continuaba en su empeño de utilizar su célebre contacto y escribió a la estación de Washington: «Les recomendamos que “Argo” fuera reclutado para nuestra labor por motivos ideológicos en 1941 por “Sound”... tenemos una señal material de reconocimiento para reanudar los vínculos con “Argo”, que les enviaremos en caso de que surja la necesidad». Sin embargo, en otoño Moscú recibió un informe de que «supuestamente apoya a los trotskistas y ha atacado a la Unión Soviética en sus artículos y panfletos». Aquello supuso el fin del agente «Argo».
    Gustav Regler, el novelista alemán que llegó a Madrid en octubre de 1936 como voluntario de las Brigadas Internacionales, se convirtió en comisario y acompañó a Hemingway a la base de entrenamiento de guerrillas en Benimamet, donde conoció a corresponsales estadounidenses a través de sus contactos con Ilse Kulcsar y Arturo Barea. Regler y Hemingway se hicieron tan amigos que en 1940 Hemingway, junto con otro periodista americano, Jay Allen, y Eleanor Roosevelt intentó ayudar a Regler a huir de Francia, donde lo habían llevado a un campo de concentración. Regler dedicó su novela The Great Crusade a Jay Allen en 1940. Allen escribió en una carta a un amigo: «Me alegro mucho de que encontraras tiempo para leer el libro de Regler. No nos defraudó. Además es un libro auténtico, y hay muy pocos libros auténticos. El de Hemingway también lo es. También es un libro milagroso. Así era España». Como cabía esperar, en sus conversaciones con Gazur, Orlov acusaba a Regler de colaborar con el NKVD y decía que uno de sus oficiales a cargo de las BI le informó de que «Regler se mostraba cooperativo». Durante una de las breves sesiones en las que se comentó muy seriamente su deportación de Estados Unidos, Orlov también acusó a Louis Fischer de haber sido agente de espionaje. Tal y como hemos mencionado, los ficheros del KGB revelan que no es cierto."

miércoles, 18 de septiembre de 2019

EL VIENTO DE LAS MONTAÑAS. EL CAMINANTE, de Herman Hesse

EL VIENTO DE LAS MONTAÑAS. EL CAMINANTE, de Herman Hesse 

    "Desde las montañas sopla una húmeda ráfaga; al otro lado, azules y celestes islas contemplan nuestras tierras. Bajo aquellos cielos seré feliz a menudo, y también a menudo sentiré la nostalgia del hogar. El perfecto representante de mi especie, el vagabundo puro, no debería conocer esta nostalgia. Yo la conozco, no soy perfecto, y tampoco pretendo serlo. Quiero saborear mi nostalgia como saboreo a mis amigos.

    Este viento hacia el que trepo tiene una maravillosa fragancia de lejanía y de otro mundo, de aguas divisorias y fronteras lingüísticas, de sur y de montañas. Está lleno de promesas."

LA REVOLUCIÓN DE 1934 EN EUSKADI. TRES PERIODISTAS EN LA REVOLUCIÓN DE ASTURIAS. CRÓNICAS, de Josep Pla

LA REVOLUCIÓN DE 1934 EN EUSKADI. TRES PERIODISTAS EN LA REVOLUCIÓN DE ASTURIAS. CRÓNICAS, de Josep Pla

    "Es triste tener que decirlo y recordarlo. Se han quemado iglesias y asesinado sacerdotes; ha habido muertos y heridos en Eibar, en Pasajes, en todos los puntos de concentración social del país. Se ha asesinado a los señores Larrañaga y Oreja Elósegui. En Bilbao ha habido momentos desagradabilísimos. El asalto y saqueo a las tiendas y comercios de Sestao asciende a más de seiscientas mil pesetas. Ha sido quemado el Palacio Salazar de Bermeo. En comparación con lo que ha pasado en Asturias, esto, ciertamente, es poco. Pero que todo esto haya podido hacerse y llevarse a cabo flirteando con un partido católico, capitalista, tradicionalista y contrario a la violencia, pasa realmente de la raya.

Resultado de imagen de JOSEP PLA, Tres periodistas en la revolución de Asturias    La situación del País Vasco no está, en el momento de escribir estas líneas, definitivamente solucionada. Aún hay ciertos pueblos de la zona minera —como Somorrostro— donde las cosas no están claras. Es una cuestión de tiempo. La aviación sobrevuela estos pueblos lanzando propaganda. Este país reúne —tanto como Asturias— condiciones geográficas magníficas para la guerra social o civil y sobre todo para la resistencia. La gente tiene siempre el recurso de echarse al monte y sobrevivir con pocas dificultades. Para un conocedor del país, no hay aviación, ni artillería, ni regimientos de muchachos, naturalmente poco fogueados, que valgan. La estrechura de los valles, la dificultad que encuentran las masas de tropa para maniobrar en ellos, la dificultad de los aviones para volar bajo a causa de la orografía del país, hacen que nos encontremos, en el año 1934 de este siglo, aproximadamente igual para estos efectos que hace un siglo. Pese al aspecto de confort exterior, vivimos rozando la posibilidad de la guerra civil. En Asturias hemos vivido durante muchos días las escenas de la guerra civil. En el País Vasco, porque Dios ha querido, nos hemos ahorrado la repetición de las escenas antiguas y si la gente no se ha echado al campo ha sido por un puro azar favorable. Es porque persiste en nuestro país el primitivismo más puro y más peligroso cubierto completamente por una costra de civilización superpuesta, que resulta extraño que los políticos no comprendan la gravedad de las posiciones frívolas, demagógicas y pseudohumanitarias.
(La Veu de Catalunya, 23/X/1934)"

martes, 17 de septiembre de 2019

ALPINISMO MODERNO. LOS CONQUISTADORES DE LO INUTIL, de Lionel Terray

ALPINISMO MODERNO. LOS CONQUISTADORES DE LO INUTIL, de Lionel Terray

    "Los progresos de la técnica, el perfeccionamiento del material y la mejora de los métodos de entrenamiento habían hecho demasiado eficaz al escalador; comprendí claramente que también en este campo la técnica estaba a punto de matar la aventura. Me pareció que para quienes buscan un modo de realizarse en el combate entre el hombre y la montaña ya no quedaría otra solución que tomar el camino desesperado de la escalada solitaria y la ascensión invernal."


LLEGAR AL PÚBLICO. CARTAS A UN BUSCADOR DE SI MISMO, de H. D. Thoreau

LLEGAR AL PÚBLICO.  CARTAS A UN BUSCADOR DE SI MISMO, de H. D. Thoreau

    "...tengo entonces razones para suponer que he llegado a aquello que realmente concierne al hombre, y para creer que cuando un hombre se dirige a otro no lo hace en un ejercicio fútil."

LA IMPORTANCIA DE LOS SIMBOLOS POLITICOS. STASILAND, de Ana Funder

LA IMPORTANCIA DE LOS SIMBOLOS POLITICOS. STASILAND, de Ana Funder 

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    "—¡Quién hubiera pensado que podían llegar a construir un Muro! ¡Eso también era imposible! Y al final, ¡quién hubiera pensado que podría caer! ¡Eso también era imposible! Aquí la gente habla del «Mauer im Kopf» o el Muro en la cabeza. Yo creía que era solo una forma rápida de referirse a cómo los alemanes siguen definiéndose como orientales y occidentales, pero ahora lo veo en un sentido más literal: tanto el Muro como las razones por las que se levantó siguen existiendo. El Muro persiste en la mente de los hombres de la Stasi como algo que desean que algún día vuelva pero también en la de sus víctimas, como una posibilidad paralizante."

lunes, 16 de septiembre de 2019

¿EL ORIGEN DE LOS ACTUALES PARTIDOS NEONAZIS DE ALEMANIA? STASILAND, de Ana Fulder

¿EL ORIGEN DE LOS ACTUALES PARTIDOS NEONAZIS DE ALEMANIA? STASILAND, de Ana Fulder 

Resultado de imagen de rda alemania    "Los rusos, que habían rechazado el capital estadounidense, saquearon la producción de Alemania del Este en beneficio propio. Destriparon las fábricas para llevarse maquinaria y equipamiento que luego mandaron a la URSS. Al mismo tiempo, desplegaron una retórica de «hermanamiento comunista» con los alemanes orientales, a los que habían «liberado» del fascismo. Fueran cuales fuesen sus historias personales y sus filiaciones individuales, las gentes que vivían en esta zona tuvieron que pasar de ser nazis (al menos, retóricamente) un día, a comunistas y hermanos del antiguo enemigo al día siguiente. Y casi de la noche a la mañana los alemanes de los estados orientales se declararon, o fueron declarados, inocentes del nazismo. Parecía como si ahora creyesen que los nazis habían venido y habían vuelto de las regiones occidentales de Alemania, que eran gente ajena a ellos, lo que de ningún modo era cierto. Se rehízo la Historia con tanta rapidez, y con tal éxito, que se puede afirmar sin faltar a la verdad que los orientales no se sentían, y siguen sin sentirse, como los alemanes responsables del régimen de Hitler. Este truco de magia histórica debería figurar entre las maniobras más extraordinarias de inocencia del siglo pasado. Una vez vi en Dresde, en un puente azul sobre el río Elba, una placa que conmemoraba la liberación de los alemanes orientales de los opresores nazis por parte de sus hermanos rusos. Me quedé mirándola un buen rato; era un pequeño objeto que había perdido el brillo por la suciedad del aire. Me pregunté si la habrían puesto justo después de que los rusos entraran en una Alemania vencida o si tuvo que pasar algo de tiempo antes de empezar a reescribir las cosas."
Nace el día, de HECTOR MUJICA
Nace el día
bajo un cielo despejado,
    la claridad en la que todo
    se muestra,
    lo que hacia ella brota
                                         y lo que su misma luz marchita.
Todo nacer pide desnudez,
                                            como la pide el amor,
                                                                              como la regala la muerte.

domingo, 15 de septiembre de 2019

LOS POLITICOS DISTORSIONAN EL LENGUAJE. EL ESTABLISHMENT, de Owen Jones

LOS POLITICOS DISTORSIONAN EL LENGUAJE. EL ESTABLISHMENT, de Owen Jones

Resultado de imagen de parlamento ingles    "El lenguaje es una herramienta crucial para marginar la disensión política. Antaño reforma era un término que se asociaba con la izquierda. La fundación del National Health Service, por ejemplo, la sanidad pública británica, se podía considerar una tremenda reforma. Ahora, en Cambio, reforma suele usarse como nombre en clave para referirse a la clase de políticas que promueve el Establishment, tales como la privatización, el desatar las fuerzas del mercado en los servicios públicos y replegar todavía más las fronteras del Estado. De esta manera, a los opositores de las reformas se les puede representar como si fueran ellos los verdaderos reaccionarios: personas pusilánimes que obstaculizan con su actitud cualquier cambio. Cuando estaba en la oposición, el líder conservador David Cameron solía criticar a Gordon Brown por ser un «obstáculo a las reformas», basándose en que su adversario supuestamente se oponía al plan blairista de aumentar la participación de las compañías privadas en los servicios públicos. Progreso es otro de esos términos que han sido incautados, igual que modernización. «Ir hacia delante y no hacia atrás» era uno de los lugares comunes favoritos del nuevo laborismo, a menudo usado para representar el contraste éntre ellos y una supuesta izquierda que miraba al pasado. Cuando Blair introdujo la expresión fuerzas conservadoras en el léxico político de finales de los años ochenta, la usaba, por lo general, contra los sindicatos y los trabajadores del sector público que se oponían a las políticas que guiaba el mercado. La expresión intereses creados también suele usarse de forma habitual para describir a los sindicatos y a los trabajadores, nunca a los titanes corporativos. Decisiones difíciles también es un elemento habitual en el vocabulario del Establishment, y suele aludir a políticas que reducen el nivel de vida de los demás, o bien que resultan duras para todo el mundo salvo para los políticos, y que implican que los adversarios son débiles o cobardes. El uso incansable de estos términos les da a las ideas del régimen neoliberal un aire progresista, como si mirara al futuro. Es tremendamente irónico, teniendo en cuenta lo reaccionarias que eran las ideas de los escuderos originales, que defendían abiertamente un retorno a la economía liberal clásica y una era libre de (lo que ellos consideraban) la corrupción de la intervención estatal."

sábado, 14 de septiembre de 2019

NIÑA PASTORI

     «...los paisajes más bellos viven en la mente de los ciegos, y la esperanza más fuerte surge de los que no tienen remedio...»

UN SOLDADO SIEMPRE VE CUANDO LLEGA EL FINAL. TEMPESTADES DE ACERO, de Ernst Junger

UN SOLDADO SIEMPRE VE CUANDO LLEGA EL FINAL. TEMPESTADES DE ACERO, de Ernst Junger

    "...Se nos advirtió que el enemigo podía atacarnos con los nuevos tanques, rápidos y manejables.

    Distribuí a mi compañía en orden de combate dentro de un pequeño huerto de legumbres. De pie bajo un manzano dirigí unas palabras a mis hombres, que me rodeaban en semicírculo. Los rostros aparecían serios y viriles. No era mucho lo que había que decir. Todos habían llegado a ver con claridad por aquellos días que íbamos cuesta abajo; en todo ejército existe, además de la unidad de las armas, también una unidad moral, y ésta es la única que explica aquella unanimidad de criterio. El enemigo exhibía en cada nuevo ataque armas cada vez más poderosas; sus golpes empezaban a ser más rápidos y violentos. Todo el mundo sabía que no podíamos vencer. Pero plantaríamos cara al enemigo."

viernes, 13 de septiembre de 2019

YO FUI MINISTRO DE STALIN, de Jesus Hernandez Tomas

YO FUI MINISTRO DE STALIN, de Jesus Hernandez Tomas

    "Abordamos el coche, que partió veloz por las calles convertidas en campamentos. En aquella tarde caliente de julio, Madrid tenía una alegría de cartucheras relucientes, de bayonetas, de sables, de pistolas. Miles de muchachos y muchachas, con el mono azul de los milicianos y con los primeros fusiles en las manos, ¡fusiles conquistados al enemigo en el Cuartel de la Montaña! Instructores espontáneos enseñaban a los jóvenes el manejo de los máuseres. Pasó una camioneta llena de gente enardecida que entonaba las primeras canciones de guerra. Llevaban una bandera republicana desplegada como la vela de un barco.

—¿A dónde van? —preguntó Cimorra.

—A la Sierra —contestó Mena.

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«A la Sierra —pensé yo—. A tapar con su carne joven las brechas por donde se vuelca el fuego que va a devorar a España».

    El cuartel del Quinto Regimiento había sido sede de un antiguo convento. Ahora se respiraba allí otra devoción. Tan mística la una como la otra. Antes enseñaban allí a bien morir; ahora, a matar bien. De ese cuartel saldrían los primeros capitanes del pueblo y las primeras compañías militarizadas a las que la lira del poeta cantaría:

    «Las compañías de acero Cantando a la muerte van…»

—¡Hola, De Pablo!

—Salud, Hernández.
—¿Qué noticias tenemos? —pregunté.
—Las más graves son las de Somosierra. El general Mola se acerca con mucha fuerza.
—¿Hay con qué contenerlo?
—Sí y no. Hombres y corazón tenemos de sobra. Pero nos faltan mandos militares y armas, sobre todo armas —recalcó De Pablo, instructor sindical de origen rumano que se hallaba en España y que fue el primer voluntario internacional que se sumó a nuestra lucha."

A PUNTO DE MORIR. EL ÚLTIMO FRANCOTIRADOR, de Kevin Lacz

A PUNTO DE MORIR. EL ÚLTIMO FRANCOTIRADOR, de Kevin Lacz 

    "Después de que el muecín llamara a la oración, en las calles, como de costumbre, empezaba a haber movimiento. Cuando una familia no sale de su casa por la mañana, los vecinos ya saben que pasa algo. El lenguaje corporal de las calles prestaba una gran atención a los combates. Las mujeres de la vecindad que lanzaban el agua de fregar —o lo que sea que lancen a la calle— miraban hacia nuestro edificio. Bastaba con leer las pistas no verbales para completar el diálogo de aquellas mujeres: «¿Por qué no ha salido hoy Hiba (o Mohamed)? Si siempre sale…». Por supuesto, ya saben que es porque los estadounidenses estamos allí.

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    Vi a varios «curiosos» —muyas que examinaban nuestra posición— y no pararon de llegar al cruce coches que dejaban a un hombre en edad militar y recogían a otro. Todo lo que veía a través de la mira era sospechoso. Todo es sospechoso, en realidad, cuando te encuentras en la madriguera del enemigo. Pasado un rato, el bullicio se apagó y volvió la calma. La gente empezó a evaporarse de las calles. Comprendí que estaba a punto de pasar algo.
Pasó enseguida. Un cohete golpeó contra la pared del edificio, cerca de la posición de Dale. La intensa explosión hizo que los dientes me castañetearan y los oídos me pitaran con fuerza. La conmoción me dejó fuera de juego durante un segundo o dos, en los que no pude buscar desde dónde disparaban. De pronto me encontré entre una lluvia de balas. Podía oír la ametralladora y acto seguido notar cómo las balas me pasaban, como un látigo, cerca de la cabeza. La ventana estaba quedando hecha trizas. Con el corazón a mil intenté decidir si era mejor aguantar la posición o bien ponerme a cubierto. En unos pocos segundos había pasado de sentirme como el amo del zoo que contempla a los animales en sus jaulas, a ser la principal atracción del parque.

    Me escabullí hacia la izquierda tirando de la Mk 11 hacia mí y lanzándome de cabeza hacia la esquina de la habitación, hacia las diez, con la esperanza de que la pared fuera lo bastante gruesa para frenar las balas de 7,62. Casi en el mismo instante en el que me eché a un lado, una ronda cosió a balazos la silla en la que había estado sentado.

    Si no me hubiera apartado, estaría muerto.

—Dauber, ¿estás bien? —gritó Luke desde la otra habitación.

—¡Estoy bien! ¡Aquí sigo!

    Esperé a tener una ocasión para devolver el fuego, pero estaba atrapado. Antes de que pudiera pensar seriamente sobre lo cerca que había estado de morir, otro cohete impactó junto a la ventana. El estallido fue tan brutal y ensordecedor que pareció tragarse todo el aire de la habitación. Al cabo de unos pocos segundos contemplé el hueco irregular que había sido la ventana y me quedé allí quieto, como maniatado. Estaba acorralado, el fuego enemigo me impedía intervenir. No podía hacer nada. Las balas silbaban por todas partes y hacían saltar el yeso de las paredes. Era una sensación a la que no estaba nada acostumbrado, y que no me gustaba. El instinto me impelía a levantarme otra vez y abrir fuego, pero la lluvia de balas no cejaba. Lo único que podía hacer era seguir con la cabeza gacha y esperar.

    Luke se acercó a rastras por el pasillo, para comprobar cómo estaba; como siempre, iba muy bien protegido con el casco y el chaleco antibalas.

—Dauber, ¿qué hay?

    Señalé hacia la ventana, la mesa, la silla.

—Creo que me han disparado —dije, intentando tomarme a risa el ejercicio de huida y evasión con el que acababa de librarme de la Parca.

—Ya veo. Bueno, ahora a por ellos —dijo Luke.

—Así será —dije—. Por suerte el puto cohete no ha entrado en la habitación.

    Bob logró llegar hasta una ventana desde la que podía abrir fuego limpiamente, y, pasados unos diez minutos, todo volvió a la calma. Yo me tomé otro momento para reconocer que había estado a punto de palmarla, y luego pasé a otras ideas. Las balas que habían destrozado la mesa y la silla en las que estaba me habían pasado increíblemente cerca, y me encontré preguntándome: ¿cómo de cerca está un cerca? En mi cabeza, había ido de poco. Pero me acordé de uno de los lemas que nos repetimos en las fuerzas armadas: «Cerca solo vale para las granadas». Las balas habían pasado cerca, pero habían fallado su diana.
Resultado de imagen de Ramadi

No logro imaginar qué debieron pasar los soldados de la segunda guerra mundial cuando todo lo que podían hacer era sentarse en la trinchera y esperar a que la artillería acabara de barrer la zona. Ramadi no era la Europa en guerra, pero todo combatiente, para ser de veras eficaz en la batalla, debe pasar por un proceso de aprendizaje. Incluso los hombres rana, por «Grandes y Duros» que seamos, debemos saber cuándo es necesario ponerse a cubierto. No todo se puede resolver echándole huevos, hay veces en las que no se puede hacer más que seguir con vida para volver al combate mañana. Pensé en el cartel que había visto en mis primeros días en Irak: «LA AUTOSUFICIENCIA MATA». Odiaba tener que admitirlo, pero habíamos ido cayendo en la autosuficiencia. Pensé en el contraste que había entre la euforia de la semana anterior, cuando rescatamos al rehén, y estar a punto de morir en un escondrijo.

    Lentamente, guardé la gorra de los Boston Red Sox en la mochila. En más de una de las sesiones de vigilancia, había empezado a usar en vez del casco mi gorra de la «B», con estampado de camuflaje. Aun a regañadientes, tenía que admitir que, en mitad del territorio muya, eso me iba a proteger poco la mollera. Me abroché el casco al cuello y me volví a poner el correaje. Me había habituado a sentarme en mi escondite sin correaje, por culpa del calor. ¡En fin! Tocaba ponérselo otra vez. No me volverían a pillar con los pantalones bajados. Tendría todos los pertrechos a mano, listo para echarme a correr en cualquier momento con todo lo necesario. Ramadi no me iba a matar. No le iba a dar esa alegría. Me puse en pie y cogí un pellizco de tabaco. Moví la mesa, aparté la silla y volví a coger el arma, porque eso es lo que hacemos los SEAL.

    Marc se acercó a la habitación.

—Joder, tío, los muyas no han dejado nada en pie.

—Pues sí, ¿quién iba decirlo? Parece que hasta saben disparar."