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lunes, 14 de octubre de 2019

PASEO AL ATARDECER. EL CAMINANTE, de Herman Hesse

PASEO AL ATARDECER. EL CAMINANTE, de Herman Hesse 


Camino tarde por sederos polvorientos,
las sombras de los muros caen oblicuamente,
y puedo vislumbrar a través de los sarmientos
la luna sobre sendas y arroyos silentes.
Canciones que un día entonara en el pasado,
entono una vez más, con acento cansino
y las sombras infinitas de lo que he viajado
se cruzan e interponen en mi camino.
El viento, la nieve y el calor solar
de muchos años tras de mí resuenan,
noches de verano y azul relampaguear,
tormentas e incomodidades que apenan.
Con la piel tostada y del todo invadido
por el esplendor del universo entero,
siempre hacia delante me siento atraído,
hasta que las sombras cubren mi sendero.

LOS PERROS DE LOS SS CONTRA LAS MUJERES. TREGUA PARA LA ORQUESTA, de Fania Fenelon

LOS PERROS DE LOS SS CONTRA LAS MUJERES. TREGUA PARA LA ORQUESTA, de Fania Fenelon 

"Son visibles los estremecimientos de miedo que recorren los espinazos. La mayor parte de las chicas se vuelven hacia Florette, con expresión maligna, dispuestas a darle una paliza.
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—No quiero verlos más, no quiero volver a ver sus ojos… Fania, los perros han devorado a dos… a dos que iban a orinar o a recoger un poco de hielo para chuparlo… Los SS han azuzado a los perros para que se les echasen encima… Las han desgarrado, despedazado. Y esos puercos han obligado a sus camaradas a recoger los pedazos para arrojarlos sobre el montón de las muertas, y yo las he visto. ¡Las he visto! Trozos de mujeres, carnaza para perros… que llevaban como podían, encima de la espalda… Y nosotras seguíamos tocando, tocando… ¡Plum! ¡Plum! ¡Qué atrocidad! Parecían carniceros con cuartos de res encima del hombro; el peso las doblaba, estaban agotadas, y nosotras, al ir tocando la pieza, las obligábamos a marcar el paso, a seguir el compás… Un odio inmenso en los ojos de esas mujeres… No quiero volver a verlo. No iré nunca más…
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Repentinamente solidarias, Hilde y Helga la cogen por los hombros y se la llevan consigo, ayudadas por Irene la pequeña:

—Vamos afuera, te sentará bien.

Salvaje y destilando odio, Hilde le asegura:

—Los arrojaremos a sus propios perros y éstos los desgarrarán… delante de nosotras… y pisotearemos sus cadáveres… ¡Lo pagarán… lo pagarán!.

En tanto se llevan a Florette, que hipa entre lágrimas y arcadas, le pregunto a Irene la pequeña:

—¿Es cierto que no transcurre ningún día sin que lancen a los perros sobre las mujeres?

—Sí… Cada día mueren una o dos de esta manera… Lo sabíamos, pero nunca habíamos visto un horror semejante…"

jueves, 10 de octubre de 2019

DESAMPARO. ORDESA, de Manuel Vilas

DESAMPARO. ORDESA, de Manuel Vilas 

    "Nunca me acostumbraré a ser pobre. Estoy llamando pobreza al desamparo. He confundido pobreza y desamparo: tienen el mismo rostro. Pero la pobreza es un estado moral, un sentido de las cosas, una forma de honestidad innecesaria. Una renuncia a participar en el saqueo del mundo, eso es para mí la pobreza. Tal vez no por bondad o por ética o por cualquier elevado ideal, sino por incompetencia a la hora de saquear."


EL ESPIONAJE ELECTRÓNICO. EL HOMBRE SIN ROSTRO, de Markus Wolf

EL ESPIONAJE ELECTRÓNICO. EL HOMBRE SIN ROSTRO, de Markus Wolf 

Resultado de imagen de Markus Wolf    "Como lo sabe cualquier funcionario de inteligencia, gran parte del esfuerzo profesional corresponde a la selección de montañas de datos en busca de la valiosa pepita de oro; el exceso de confianza en la inteligencia técnica puede duplicar el número de pepitas, pero seguramente triplicará la altura de la montaña de datos que es necesario escudriñar. Incluso aunque el papel de la inteligencia técnica aumentará y complementará lo que solía hacerse con medios humanos a costa de grandes gastos y riesgos, en realidad nunca puede ser un auténtico sustituto. El factor humano es lo que determina el éxito de un servicio de espionaje, y este no depende del conjunto de campanas y alarmas de alta tecnología."

miércoles, 9 de octubre de 2019

DIOS EN BERGEN-BELSEN. TREGUA PARA LA ORQUESTA, de Fania Fenelon

DIOS EN BERGEN-BELSEN. TREGUA PARA LA ORQUESTA, de Fania Fenelon 

Resultado de imagen de BERGEN-BELSEN    "Ese mismo día, de vuelta a mi barracón, asisto a algo que me hubiera asqueado profundamente, de ocurrir en otro momento; pero después de ver aquel parto me ha parecido que ese gesto, en su grosera animalidad, tenía un significado: Lotte jodiendo con su kapo delante de miles de mujeres. Está ahí, apoyada contra el muro, el vientre hacia delante, y el hombre, con el pantalón bajo las nalgas, la fecunda con indiferencia, en medio de esas mujeres, muchas de las cuales están mirando.

    Sembrar la vida mientras que alrededor la muerte amontona los cadáveres, ¿es un acto de locura? La verdad es que gradualmente nos estamos volviendo locas. Mientras esos dos seres copulan, oigo a mi lado cómo unas mujeres rezan. ¿Son creyentes?, ¿o es el miedo que les hace implorar a un Dios? En esta catástrofe que estamos viviendo, peor que un terremoto ¿dónde está la fe?, ¿qué sentido tienen la vida y la muerte para los judíos, los católicos, los protestantes, los ortodoxos? Lloran y pronuncian plegarias, algunas muy ardientes: «Gracias, mi dulce Jesús, nunca sufriremos lo bastante por ti, que fuiste crucificado por amor hacia nosotros… Gracias, Santa Virgen Maria, madre de Dios, por enviarnos tanto dolor, te lo ofrecemos a ti y a tu divino hijo… ¡Gracias, gracias!». Se exaltan, golpean su culpa con sus puños huesudos contra los flacos pechos, lloran; su arrebato está próximo a la histeria y sin duda les calma.


    Otras, dirigiéndose al mismo Dios, vomitan terribles imprecaciones:


    «¡Maldito seas Jesús! He creído en ti y me has abandonado. ¡Maldito seas y maldito el vientre que te ha llevado!». Se retuercen las manos, se arañan, escupen su dolor, impotentes para vengarse de ese Dios que les ha traicionado."

LOS PELIGROS DEL ESCRITOR. CUENTOS, de Isaac B. Singer

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LOS PELIGROS DEL ESCRITOR. CUENTOS, de Isaac B. Singer


"...me he hecho consciente de los muchos peligros que acechan al autor de obras de ficción. Los peores son: 1) La idea de que el escritor debe ser sociólogo y a la vez político, y amoldarse además a lo que se conoce como dialéctica social. 2) La codicia por el dinero y el rápido reconocimiento. 3) La originalidad forzada, es decir, la ilusión de que una retórica pretenciosa, unas innovaciones cargadas de afectación en el estilo y una utilización de símbolos artificiales son capaces de expresar la naturaleza básica y siempre cambiante de las relaciones humanas o de reflejar las combinaciones y complejidades de la herencia y del entorno. Estas trampas verbales de la así llamada «escritura experimental» han causado daño incluso al auténtico talento; han destrozado gran parte de la poesía moderna al convertirla en críptica, esotérica y carente de encanto. Una cosa es la imaginación y otra muy diferente la distorsión de lo que Spinoza denominaba «el orden de las cosas». La literatura puede describir muy bien lo absurdo, pero nunca debe convertirse ella misma en absurda."

lunes, 7 de octubre de 2019

LA SOCIEDAD RESCATANDO A LOS RICOS. EL ESTABLISHMENT, de Owen Jones

LA SOCIEDAD RESCATANDO A LOS RICOS. EL ESTABLISHMENT, de Owen Jones

Resultado de imagen de la sociedad rescatando  a los ricos"Anthony Browne, director general de la British Bankers’ Association (BBA), es uno de los agentes de presión de la banca más veteranos de Gran Bretaña. «No nací pensando que de mayor iba a ser cabildero de los bancos», me dice riendo cuando nos reunimos en las oficinas sorprendentemente pequeñas que tiene la BBA en el corazón del distrito financiero de Londres. Por sus antecedentes, Browne es más bien un escudero: en el pasado fue director de Policy Exchange, el think tank fundado por figuras de primera fila del Partido Conservador y financiado por intereses privados de derechas. Su carrera posterior refleja a la perfección la «puerta giratoria». Ha trabajado como director de Relaciones con el Gobierno del banco de inversiones Morgan Stanley, como jefe de asesores de Boris Johnson, el alcalde conservador de Londres, y como periodista para la BBC y los periódicos The Observer y The Times. Browne no se muerde la lengua al describir lo que representó el rescate. «Si sale cara, gano yo, y si sale cruz, perdéis vosotros, lo cual no tiene nada que ver con el capitalismo —dice—. Hay un riesgo moral, que es acabar asegurado, básicamente, por el contribuyente. Cuando se obtienen beneficios, éstos van a parar a los accionistas o a los empleados, pero cuando se pierde dinero o se quiebra, los accionistas y los empleados pagan hasta hundirse, pero el contribuyente también paga, y ahí hay un problema muy grave.»

De acuerdo con la Oficina Nacional de Control, la magnitud del rescate estatal a los bancos llegó a la asombrosa cifra de 1.162 billones de libras. A estos bancos, sin embargo, no se les exigió ninguna responsabilidad hacia el pueblo que los había rescatado: los contribuyentes no tenían a ningún representante sentado en sus consejos de administración. Los gobiernos mantuvieron a raya al contribuyente y dejaron que los bancos continuaran actuando como les venía en gana. Tal vez, la definición más asombrosa de este rescate sea la que viene de James, el vicepresidente de uno de los mayores bancos británicos, que —nuevamente, para preservar su carrera— habla conmigo de forma estrictamente extraoficial: «Se trata de un fraude corporativo a escala industrial y permitido por el gobierno».


Vale la pena hacer hincapié en la idea de James. La población pobre de Gran Bretaña ha sido abandonada a su suerte. Si el millón aproximado de familias que dependen todos los meses de usureros legales como Wonga no pueden pagar sus deudas, ahí no hay rescate del gobierno que valga. Lo que sucederá con toda probabilidad es que les llegarán alguaciles a su misma puerta para embargarles los bienes. Los pobres deben obedecer las reglas del capitalismo despiadado. Pero los bancos que han sumido al mundo en la calamidad económica, no. Para ellos hay una red de seguridad: el Estado de bienestar viene a rescatarlos."

domingo, 6 de octubre de 2019

AMAR JUNIO. ORDESA, de Manuel Vilas

AMAR JUNIO. ORDESA, de Manuel Vilas

    "...aquel jardín era una celebración del mes de junio, porque junio es anunciación del verano, es ya sol, pero no hay corrupción del verano. Cuando el mes de julio llega comienza la hemorragia, aún invisible. Agosto es el mes de la visibilidad de la septicemia del verano, de su herida, de su arrastrarse por la atmósfera, por la cara de los hombres, por las ramas de los árboles incompasivos, mientras muere..."

jueves, 3 de octubre de 2019

LA REVOLUCIÓN DE ASTURIAS. TRES PERIODISTA EN LA REVOLUCIÓN DE ASTURIAS. EL OCTUBRE ROJO EN ASTURIAS de Jose Diaz Fernandez

LA REVOLUCIÓN DE ASTURIAS. TRES PERIODISTA EN LA REVOLUCIÓN DE ASTURIAS. EL OCTUBRE ROJO EN ASTURIAS  de Jose Diaz Fernandez

    "Los obreros de Asturias demostraron una capacidad combativa extraordinaria. ¿Por qué fueron ellos solos, entre los de toda España, los que lucharon con cierta cohesión y con auténtico arrojo revolucionario? Este es un tema de psicología proletaria muy interesante. El minero asturiano es un obrero que, reuniendo las características del trabajador industrial, posee también el empuje primitivo del montañés. En las Casas del Pueblo está en contacto con las ideas revolucionarias, que llegan a través de la lucha de clases, pero no es de todos modos el obrero urbano que disfruta de algunas ventajas de la civilización; vive en las aldeas de la montaña, en los suburbios de la cuenca minera, y allí conserva, al lado del odio al poderoso, la fiereza del montañés. Ignora lo que es el peligro, porque vive en el fondo de la tierra, expuesto al grisú y manejando a diario la fuerza devastadora de la dinamita. Muchos de estos revolucionarios no combatieron con fusiles ni pistolas, armas para ellos demasiado livianas. Combatieron con cartuchos de dinamita. Se les vio en Oviedo, cruzada la cintura con dos o tres vueltas de mecha, encendiendo los cartuchos con el cigarro que fumaban. Esto, unido a una gran disciplina sindical, adquirida en los viejos sindicatos, hizo que la rebelión adquiriese una magnitud única. En estos proletarios (muchos de ellos afectos al comunismo, que en los últimos tiempos adquirió allí gran preponderancia), el reformismo socialista no penetró nunca, a pesar de que externamente aparecían disfrutando grandes ventajas sindicales: jornada de seis horas, retiro obrero, instituciones escolares y benéficas. Verdad es, también, que los dueños de las minas de Asturias no han sabido nunca hacerse amar de sus hombres, ni introducir en el trabajo mejoras de orden técnico."
Resultado de imagen de JOSEP PLA, Tres periodistas en la revolución de Asturias

AMIGOS Y CONOCIDOS. ORDESA de Manuel Vilas

AMIGOS Y CONOCIDOS. ORDESA de Manuel Vilas 

    "Así funcionamos los seres humanos: hay personas a quienes, aun estando vivas, no volveremos a tratar nunca más, y alcanzan así el mismo estatuto que los muertos."

Cork, Irlanda

miércoles, 2 de octubre de 2019

EL PODER DE LA FANTASÍA, de Cees Nooteboom

EL PODER DE LA FANTASÍA,  de Cees Nooteboom

«Para mí, sólo hay un poder que hace soportable nuestra estancia en la tierra entre nuestras dos ausencias infinitas, y es el poder de la fantasía».


martes, 1 de octubre de 2019

PERIODISMO Y MENTIRAS. EL ESTABLISHMENT, de Owen Jones

PERIODISMO Y MENTIRAS. EL ESTABLISHMENT, de Owen Jones

Resultado de imagen de Daily Star    "Trabajar en el Daily Star podía ser divertido. Tenía sus gratificaciones, como las invitaciones constantes a fiestas del mundo del espectáculo llenas de famosos. Poco a poco, sin embargo, Peppiatt empezó a darse cuenta de que formaba parte de una campaña mediática para dirigir la ira de los lectores contra una serie de chivos expiatorios. Llegaba a la redacción y le pedían que escribiera un artículo que dijera que «los musulmanes habían hecho esto, aquello y lo otro. Mirabas los hechos y decías: “Pero, en realidad, no lo han hecho, ¿verdad?”». Los inmigrantes que pedían asilo eran uno de los blancos favoritos del periódico: en un caso, el Daily Star lo mandó a acosar a una familia que, tras huir de la guerra civil de Somalia, se había alojado en una casa de Chelsea de cinco dormitorios. Peppiatt acampó delante de la vivienda junto con otros periodistas: «Me acuerdo de que, al día siguiente, llegué a la redacción y les dije que no había salido nadie de la casa, y entonces un jefe de redacción me llamó a su despacho, abrió un ejemplar del Sun y me dijo: “Mira, tienen una cita del padre de los refugiados en la que dice: ‘Me da igual, pienso pillar lo que pueda’”. Y yo le dije: “Pero si ni siquiera ha salido de la casa, no puede haber dicho eso, me he pasado el día entero ahí”. Y él me contestó: “Ésa no es la cuestión. Tienes que ser más listo”»."

EL FOTÓGRAFO. EL VIAJE, de Ida Fink

EL FOTÓGRAFO. EL VIAJE, de Ida Fink

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    "La casita del fotógrafo estaba cerrada a cal y canto, la hiedra había cubierto la pared con su frondosidad agreste, el patio se había poblado de hierbas. Parecía como si nadie viviera allí. Pero cuando llamamos, la puerta se abrió inmediatamente, en el umbral apareció la mujer del fotógrafo, flaca, con el pelo suelto. Nos miró como si fuéramos dos apariciones. A la pregunta de si podíamos entrar, asintió con la cabeza, siempre con una expresión de gran sorpresa en la mirada. Los aparatos fotográficos estaban en un rincón del cuarto vacío, cubiertos con capas de hule, llenos de polvo; asemejaban viejos jamelgos agonizantes. Un niño pequeño estaba sentado en el suelo. El fotógrafo, su esposa y el pequeño no nos perdían de vista. Elzbieta dijo: «Yo no puedo…» y quería irse, pero la detuve. El fotógrafo no preguntó nada, colocó el aparato, yo me senté para que se viera la oreja izquierda, abrí los labios con una sonrisa, y la mujer del fotógrafo, jugueteando con sus largos cabellos, dijo: «A la suegra la mataron por el camino; quería escaparse… Creo que fue lo mejor para ella… ¿No es así?».
    El fotógrafo hizo clic, dijo: «Suerte». «Gracias, señor» —mascullamos educadamente— y él repitió una vez más «suerte» para que comprendiéramos bien qué clase de suerte nos deseaba."