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miércoles, 1 de julio de 2020

TEISTAS Y ATEOS. LOS PERROS NEGROS , de Ian McEwan

Ian McEwan: Hoben-ordaina | Katakrak
TEISTAS Y ATEOS. LOS PERROS NEGROS , de Ian McEwan


—¡Estos píos monoteístas! La mezquindad, la intolerancia, la ignorancia, la crueldad que han desatado con sus certezas…

—Es un Dios que ama y perdonará a Bernard.

—Podemos amar sin un dios, muchas gracias. Detesto la forma en que los cristianos han secuestrado esa palabra.

Estas voces se instalaron en mí, me perseguían y empezaban a afligirme...

miércoles, 24 de junio de 2020

LO HUMANO. KAPUSCINSKI NON-FICTION, de Artur Domoslawski

El director navarro Raúl de la Fuente estrenará en Cannes la ...
LO HUMANO. KAPUSCINSKI NON-FICTION, de Artur Domoslawski


Oh sí 
pasó mucho tiempo 
hasta que aprendí a pensar en el hombre 
como en el hombre 
hasta que descubrí esta forma de pensar 
hasta que cogí este camino 
en esta redentora dirección 
y al hablar del hombre o pensando en él 
dejé de hacer preguntas 
de si es blanco o es negro 
anarquista o monárquico 
seguidor de la moda o de lo rancio 
si es de los nuestros o de los otros 
y empecé a preguntar 
qué hay en él de humano

lunes, 22 de junio de 2020

LOS PERROS NEGROS , de Ian McEwan

Los perros negros - McEwan, Ian - 978-84-339-1189-6 - Editorial ...
LOS PERROS NEGROS , de Ian McEwan

Cuidar de ella era bueno para mí. Me mantenía civilizado y alejado de mis propios problemas. Habrían de pasar dos décadas hasta que me sintiese tan arraigado como entonces. Disfrutaba sobre todo las tardes en que Jean y Harper salían, especialmente en verano, cuando le leía a Sally hasta que se dormía y luego hacía mis deberes en la mesa grande junto al balcón abierto al dulce olor de los alhelíes perfumados y el polvo del tráfico. Yo estaba estudiando para mis exámenes de bachillerato en The Beamish, en Elgin Crescent, una escuela preparatoria que gustaba de llamarse academia. Cuando levantaba la vista de mi trabajo y veía a Sally detrás de mí en la habitación medio a oscuras, tumbada de espaldas, las sábanas y los ositos de peluche empujados más abajo de sus rodillas, los brazos y las piernas muy abiertos, en lo que yo interpretaba como una actitud de confianza en la benevolencia de su mundo completamente equivocada, me sentía exaltado por un intenso y doloroso instinto de protección, una punzada en el corazón, y estoy seguro de que ese es el motivo de que luego haya tenido cuatro hijos. Nunca tuve dudas al respecto; en alguna medida uno es huérfano para toda la vida; cuidar niños es una forma de cuidar de uno mismo.

Imprevisiblemente, Jean irrumpía en nuestra habitación, impulsada por la culpa o por un excedente de amor después de hacer las paces con Harper, y se llevaba a Sally a su parte del piso con arrullos y abrazos y promesas sin valor. Era entonces cuando la negrura, el sentimiento de vacío y desarraigo caían sobre mí. En lugar de holgazanear por ahí o ver la tele como otros chicos, yo salía a la noche, bajaba por Ladbroke Grove y me encaminaba a la casa que en aquella temporada me resultase más acogedora...

viernes, 19 de junio de 2020

VIVIR EN LA MONTAÑA. LAS OCHO MONTAÑAS, de Paolo Cognetti

VIVIR EN LA MONTAÑA. LAS OCHO MONTAÑAS, de Paolo Cognetti

—Uno debe hacer lo que la vida le ha enseñado a hacer. Quién sabe, a lo mejor cuando eres muy joven aún puedes elegir otro camino. Pero en un momento dado tienes que parar y decir: vale, esto lo puedo hacer, esto no. Así que me he preguntado: ¿y yo? Yo puedo vivir en la montaña. Me vine aquí solo, y me las arreglo. No es poco, ¿no te parece? Pero se ve que tenía que llegar a los cuarenta años para descubrir que valía para algo.

Estaba agotado y el calor del vino me estaba sentando muy bien, y, aunque no lo habría reconocido, me gustaba oírlo hablar así. Había algo terminante, en Bruno, que siempre me había fascinado. Algo íntegro y puro que admiraba en él desde que éramos niños. Y ahora, en la casita que habíamos construido, estaba casi dispuesto a creer que tenía razón: que la manera adecuada de vivir para él era esa, solo, en pleno invierno, sin nada aparte de un poco de comida, sus manos y sus pensamientos, algo que habría sido inhumano para cualquier otro.


jueves, 18 de junio de 2020

TRABAJAR AL SERVICIO DEL SILENCIO. KAPUSCINSKI NON-FICTION, de Artur Domoslawski

Tras 50 años, hoy era el momento de la verdadera "Guerra del ...
TRABAJAR AL SERVICIO DEL SILENCIO. KAPUSCINSKI NON-FICTION, de Artur Domoslawski


Las personas que escriben libros de historia dedican demasiada atención a los llamados momentos sonados y no prestan la suficiente a los períodos de silencio. [...] El silencio es señal de una desgracia y, a menudo, de un crimen. [...] Necesitan del silencio los tiranos y los ocupantes que velan por que su actuación pase inadvertida. [...] ¡Cuánto silencio emana de los países poblados de cárceles llenas a rebosar! [...] El silencio precisa de un aparato policial gigantesco. Necesita de todo un ejército de delatores. El silencio exige que sus enemigos desaparezcan de repente y sin dejar rastro. No permite que ninguna voz, ya sea de queja, ya de protesta, ya de indignación, turbe su paz y tranquilidad. [...] La palabra «silencio» casi siempre aparece asociada con palabras como «sepulcro» (silencio sepulcral), «campo después de una batalla» (reducir al silencio al enemigo), «mazmorras» (el silencio de las mazmorras). [...] Sería muy interesante que alguien investigara en qué medida los sistemas de comunicación de masas trabajan al servicio de la información y hasta qué punto al servicio del silencio. ¿Qué abunda más, lo que se dice o lo que se calla? Se puede calcular el número de personas que trabajan en publicidad. ¿Y si se calculase el número de personas que trabajan para que las cosas se mantengan en silencio? ¿Cuál de los dos sería mayor? [...] En Guatemala, cuando sintonizo una emisora local de radio y sólo oigo canciones, anuncios de cerveza y una única noticia del mundo, que en la India han nacido hermanos siameses, sé que esa emisora trabaja al servicio del silencio.
                                          LA GUERRA DEL FUTBOL

lunes, 15 de junio de 2020

EL LEGADO DE BISMARCK. EL MURO DE BERLÍN, de Frederick Taylor

Otto von Bismarck - Wikipedia
EL LEGADO DE BISMARCK. EL MURO DE BERLÍN, de Frederick Taylor 

"...La unificación formal de Alemania se produjo 1870, después de la última de las guerras victoriosas de Bismarck, en este caso contra Francia. Guillermo I de Prusia se convirtió en el emperador Guillermo I de Alemania, y Bismarck en su canciller imperial.

En 1862, Bismarck había declarado con tono grave ante el Parlamento: «Las grandes cuestiones del momento no se solucionarán con discursos ni con decisiones adoptadas por mayoría…, sino con sangre y acero». Por desgracia, tenía razón. Y no sólo en cuanto al siglo  XIX, sino también al siglo  XX.
El escenario estaba preparado por lo que alguien definiría como una «revolución desde arriba». Bismarck sería el arquitecto de este desarrollo nuevo, fascinante y aciago...
(...)
El oficial uniformado se convirtió en una figura de gran prestigio y con grandes privilegios, no sólo en las pequeñas ciudades con guarnición militar, sino incluso en la enorme y cosmopolita ciudad de Berlín. Los oficiales ya no podían pegar a los soldados en público, como hacían en el siglo  XVIII, pero tenían asegurado el primer lugar en la cola de una tienda o una mesa en los restaurantes. Esa actitud única de arrogante invulnerabilidad era lo que más sorprendía a los extranjeros que visitaban el país.
(...)
En 1881, el canciller Von Bismarck creó el primer sistema de asistencia social del mundo controlado por el Estado, en gran medida como una manera de frenar la expansión del socialismo entre la clase trabajadora de Alemania. Convenció al emperador para que aprobase un plan de seguridad social contribuyente, a fin de proteger a los trabajadores contra las consecuencias de la pobreza derivada de la enfermedad o la vejez. De esta manera confiaba en mantener a las masas bajo el statu quo autoritario.

Sin embargo, al mismo tiempo que introducía este sistema de seguridad social, que situó Alemania con varias décadas de adelanto sobre el resto del mundo, Bismarck cometió una seria equivocación por la que el país estaría pagando no sólo durante los años en que él ocupó la cancillería, sino durante las décadas futuras. El canciller intentó no sólo ocultar la expansión del movimiento socialista, sino suprimirlo: calificaba a sus integrantes de «ratas… a las que debemos exterminar».

viernes, 12 de junio de 2020

EL VINCULO AFECTIVO ENTRE PERSONAS Y PERROS. EN LA MENTE DE UN PERRO, de Alexandra Horowitz

EL VINCULO AFECTIVO ENTRE PERSONAS Y PERROS. EN LA MENTE DE UN PERRO, de Alexandra Horowitz 

    "El contacto, la sincronía y el ceremonial de saludo con que marcamos los encuentros refuerzan nuestro vínculo con los perros. Y, a su vez, este vínculo nos fortalece. El simple acto de acariciar al perro puede sosegar en unos minutos nuestro mimético sistema nervioso cuando está demasiado activo: el corazón acelerado, una elevada presión arterial, los sudores. Cuando estamos con los perros, suben los niveles de las endorfinas (las hormonas que nos hacen sentir bien) y de la oxitocina y la prolactina (las hormonas que intervienen en las relaciones sociales). Y bajan los niveles de cortisol (la hormona del estrés). Hay buenas razones para pensar que convivir con un perro proporciona la base social que guarda relación con la reducción del riesgo de padecer diversas enfermedades, desde las cardiovasculares hasta la diabetes o la neumonía, y unos mejores índices de recuperación de las enfermedades que contraemos. En muchos casos, en el perro se produce casi el mismo efecto. La compañía humana puede bajar su nivel de cortisol y las caricias le pueden frenar su ritmo cardíaco acelerado. Tanto para las personas como para los perros, se trata de una especie de placebo, lo que no significa que no sea real, sino que se propicia en nosotros un cambio cuyo agente no se conoce. El vínculo afectivo con una mascota puede actuar como el uso prolongado de fármacos o la terapia conductual cognitiva. Naturalmente, también puede ser contraproducente: la ansiedad provocada por la separación es la consecuencia que sufre el perro que siente un apego tan fuerte que no puede aguantar un breve tiempo de alejamiento.

    ¿Cuáles son los otros efectos del vínculo afectivo? Ya hemos visto lo mucho que los perros saben de nosotros —nuestro olor, nuestro estado físico, nuestros sentimientos—, debido no sólo a su agudeza sensorial, sino también y sencillamente a su familiaridad con nosotros. Con el paso del tiempo, llegan a saber cómo actuamos y olemos y el aspecto que tenemos habitualmente, de ahí que cuando se produce alguna desviación la noten, con una exactitud de la que nosotros no somos capaces. El efecto del vínculo se produce porque los perros se comportan como mejor saben, como sujetos que interactúan de forma social extremadamente bien. Son receptivos y, lo más importante, nos prestan atención."

lunes, 8 de junio de 2020

EL DESCANSO DE LOS OFICIALES NAZIS EN ESPAÑA: EL CASO DE OTTO ERNST REMER. FRANQUISMO S.A., de Antonio Maestre

Otto Ernst Remer - Wikipedia, la enciclopedia libre
EL DESCANSO DE LOS OFICIALES NAZIS EN ESPAÑA: EL CASO DE OTTO ERNST REMER. FRANQUISMO S.A., de Antonio Maestre 

No es una broma del destino que el general nazi y jefe de seguridad de Adolf Hitler, que marcó el inicio de la lucha del fiscal Fritz Bauer por dotar de una memoria histórica incipiente a la Alemania postnazi, acabara refugiado en España. Es la lógica consecuencia de lo que ocurre cuando un país tiene una calidad democrática sana y otro ha dejado pudrirse la dignidad y hace gala del maltrato sistemático a las víctimas amparándose en el olvido y la impunidad. Otto Ernst Remer creó en los años cincuenta el Partido Socialista del Reich, ilegalizado en 1952 después de haber conseguido 16 representantes en la Baja Sajonia; tras varios años de periplo por diversos países, fue condenado en el año 1992 a 22 meses de prisión por «incitación al odio, la violencia y el racismo» por sus escritos negacionistas del Holocausto en la revista Remer Depeche. En el año 1994, en un programa de RTVE llamado Línea 900, Remer se reafirmó en las declaraciones negacionistas al sentenciar que las cámaras de gas fueron una invención sionista y que el holocausto de los judíos es un mito.
Tras la emisión del programa, el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón decretó una orden de prisión atenuad para el antiguo oficial de las SS, que fue detenido en el aeropuerto de Málaga, donde residía, antes de un viaje a Madrid. Sin embargo, el fiscal de la Audiencia Nacional pidió su puesta en libertad amparándose en que no existía el principio de «doble incriminación» ya que el delito por el que se le condenó en Alemania no existía en España. Aquí la negación del Holocausto no está tipificada. Finalmente, la Audiencia Nacional denegó la extradición amparándose en dicho precepto de doble incriminación y el criminal de guerra nazi pudo seguir viviendo en Marbella hasta su muerte, en el año 1997, acaecida en su residencia de la urbanización Elviria.

sábado, 6 de junio de 2020

RECUERDO DE LA MUERTE, de Miguel Bonasso

RECUERDO DE LA MUERTE, de Miguel Bonasso

Lamentó no tener encima la Browning. “Estos hijos de puta han dicho que no van a operar en el exterior. Pero ¿quién sabe? Las palabras se las lleva el viento. Y estos cuentan con apoyo de afuera. Afuera se las dan de democráticos. No dicen que son marxistas. Así van ganando el mundo entero. Con mentiras. Y hay imbéciles que hablan de los derechos humanos. Las guerras se ganan con balas, no con derechos humanos. Luego estos imbéciles muy democráticos, muy limpitos, lloran cuando viene el marxismo y a joderse, a ponerse todos el overol. El mundo entero está en peligro y los imbéciles siguen diciendo bonitas palabras. Y nosotros hacemos la tarea sucia. Para que sigan comiendo a la luz de la vela. Para que puedan hacer lo que se les da la gana. No sé... A veces me gustaría que ganaran los marxistas sólo por un día para que estos imbéciles vieran lo que es bueno. Iban a protestar entonces por los derechos humanos. ¡Já! Otra que derechos humanos les iban a dar. Si la tercera guerra mundial ya estalló. Lo que pasa en que es distinta que las otras...” En ese momento entró Halcón y con una rápida mirada lo ubicó entre los escasos parroquianos. Estaba agitado y tampoco tenía ganas de comer. Para contentar al maître pidió un postre y un café. 

Miguel Bonasso - Inicio | Facebook
Se disculpó por la demora: había tenido que ir a la oficina de San Silvestre para hablar a España con el Tigre. Le pasó el parte de las últimas novedades. Del Pelado ni noticias. Se había borrado como si se lo hubiera tragado la tierra. 
Manuel propuso caminar unas cuadras para bajar la comida. 

Mientras recorrían una callejuela sombría experimentó un cambio decisivo. Lentamente comenzó a apoderarse de él un odio feroz por la presa. Por ese escurridizo que ya los había burlado dos veces. Con esa cara de infeliz, de mosquita muerta, era más peligroso que otros que gritaban. "Sabe nuestros nombres”, pensó y le pareció sentir que una gigantesca amenaza se abatía sobre él, sobre sus camaradas y sobre su propia familia. Por un instante, mientras dejaba vagar la vista sobre las baldosas húmedas y Halcón marchaba a su lado silencioso, imaginó al Pelado y a otros sentados en un tribunal, juzgándolo. Concibió que esas locas de pañoleta blanca en la cabeza serían testigos de la acusación. “Acá los únicos criminales de guerra son ellos" se tranquilizó. 

—Es al pedo —murmuró—. Hay que encontrarlo y esta vez va a ser boleta. 

Halcón asintió en silencio.

viernes, 5 de junio de 2020

JUDIOS EN POLONIA. KAPUSCINSKI NON-FICTION, de Artur Domoslawski

File:Henryk Poddębski - Pińsk (131-6399).jpg - Wikimedia Commons
JUDIOS EN POLONIA. KAPUSCINSKI NON-FICTION, de Artur Domoslawski

    Nahum Boneh, testigo del lugar y del momento, y después de la guerra presidente de la Asociación de Judíos Pi ń skianos en Israel, escribirá años después: «[...] para el judío, incluso unirse a un destacamento partisano era peligroso. En aquellos años, al toparse con un judío solo, los no judíos podían matarlo o entregarlo a los alemanes. Entre los partisanos había antisemitas que aprovechaban cualquier ocasión (y eran muchas) para matar al judío, incluso a aquel que luchaba codo con codo con los partisanos». Aunque entre la documentación reunida por Boneh también hay testimonios de ayuda prestada por polacos de Pińsk a sus vecinos judíos, las conclusiones no dejan lugar a ilusiones: «Toda la población no judía de Pińsk contempló indiferente, a veces hasta con agrado, el exterminio de los judíos y la oportunidad de hacerse con sus bienes».

miércoles, 3 de junio de 2020

EL PROXENETA. PIMP, de Iceberg Slim

EL PROXENETA. PIMP, de Iceberg Slim

    "Me ardía la nariz. El pestazo de aquellas putas y el gángster que se estaban fumando eran como cuchillos invisibles rascándome hasta el cerebelo. A pesar de la pila de pasta que había en la guantera, mi talante era peligroso, estaba de muy mala hostia. 

—¡Hostia puta, zorras! ¿Es que alguna de vosotras se ha cagado encima o algo parecido? —dije desgañitándome. 


    Abrí el deflector hacia mí. 

Resultado de imagen de Iceberg Slim
    Durante un largo momento hubo silencio. Entonces Rachel, mi señora puta, dijo con voz complaciente y pelotera: 


—Papaíto, rey, no es a mierda lo que hueles. Hemos estado currando toda la noche. Los coches de esos primos donde damos el callo no tienen baño. Papaíto, fijo que hemos estado empleándonos a fondo para ti. Lo que hueles son nuestros sucios culos de puta. 


    Sonreí con ganas, por dentro por supuesto. Los mejores chulos guardan sus emociones bajo una carcasa de acero. Yo era de los más gélidos. Las putas soltaron risitas ante el burdo gracejo de Rachel. A un chulo le alegra que sus putas rían. Así sabe que aún están bajo su ala."

martes, 2 de junio de 2020

CAZA DE BRUJAS. TIEMPO DE CANALLAS, de Lilian Hellman

Lillian Hellman, “una mujer inacabada” que defendió su ...
CAZA DE BRUJAS. TIEMPO DE CANALLAS,  de Lilian Hellman

"...En aquel momento el presidente del Comité dejó caer nuevas insinuaciones, y Taylor dio una vuelta de 180 grados en sólo dos oraciones:
J. Parnell Thomas: Señor Taylor, ¿está usted en favor de que la industria cinematográfica haga películas anticomunistas, mostrando los hechos del comunismo?

Taylor: Señor congresista, cuando llegue el momento —y acaso no esté muy lejos— de que este tipo de películas sea necesario, creo que el deber de la industria cinematográfica será hacer películas anticomunistas, y que las hará sin vacilación. Desconozco cuándo llegará exactamente el momento, pero estoy seguro de que se harán, y de que deben hacerse.

Un verdadero miembro de partido se encuentra presto siempre a denunciar su propio pasado a la menor provocación; pero Taylor estableció un nuevo record en su breve comparecencia ante el Comité. Éste, por su parte, logró reducir el país a un solo partido, y el norteamericanismo a su propia «línea» ideológica. El Comité había perfeccionado ya su técnica para apropiarse de posturas ideológicas: el arte de aniquilar al enemigo a base de imitarlo.

Por supuesto, el Comité aún criticaba a los comunistas cuando éstos exigían la conformidad ideológica y las conversiones súbitas."

lunes, 1 de junio de 2020

LA VIDA COMÚN EN LA RDA. EL MURO DE BERLÍN, de Frederick Taylor

LA VIDA COMÚN EN LA RDA. EL MURO DE BERLÍN, de Frederick Taylor 

    "...Otra de mis prolongadas visitas a Alemania Oriental estuvo relacionada con la consulta de una serie distinta de pruebas. Esos documentos se hallaban almacenados en el segundo mayor archivo de la RDA, en Merseburg, en las afueras de Halle, a unos doscientos kilómetros al sur de Berlín. Había un pequeño grupo de estudiantes occidentales que aquel verano realizaban trabajos de investigación allí y, como es lógico, pasábamos mucho tiempo juntos. Tomábamos comidas sencillas en las pequeñas y sombrías fondas del pueblo —fuera del escaparate de Berlín Oriental, las cosas se deterioraban con celeridad—, abusábamos un poco de la cerveza barata y charlábamos con los habitantes de la localidad. Ahí es donde empecé a entender a la gente, y me gustó lo que descubrí. Nuestros compañeros bebedores solían ser obreros de Leuna, la enorme fábrica de productos químicos y principal fuente de trabajo de la zona. Nos hablaban sin tapujos de la espantosa contaminación ambiental, de la arrogancia de los directivos de la fábrica, de la falta de escrúpulos en la búsqueda de cuotas y de normas, un revoltijo de resultados tan competitivo como en el mundo de los negocios capitalista. Los sindicatos independientes, o el periodismo de investigación, o cualquier contrapeso de los que podemos hallar en una sociedad plural, con independencia de los errores que puedan cometer, eran, como es lógico, inexistentes en la RDA.

Cinco segundos de vida en cuarenta años de República Democrática ...
    La otra pregunta más frecuente que nos hacían, sobre todo aquellos que no habían cumplido aún los veinticinco años, era: «¿Conoces a los Rolling Stones?». Y mi respuesta: «Sí, claro. Tengo varios de sus álbumes en casa». Una pausa. Suspiro. «No, me refiero a si los conoces de verdad».

    Sin embargo, por muy deseosos que los alemanes del Este estuviesen de hablar, uno empezaba a advertir que la mayoría a menudo fruncían los ojos y observaban de reojo antes de atreverse. Miraban a su alrededor para asegurarse de que ningún desconocido les estaba escuchando, luego empezaban a hablar: por lo general se quejaban de la escasa calidad de todo lo que podían adquirir en las tiendas, ya que cualquier artículo decente se destinaba a la exportación para obtener divisas fuertes. De política «en mayúsculas» apenas se hablaba. Entonces aparecía aquella mirada de reojo, una mirada característica de una gente atrapada en un pequeño país sin salida, un país donde expresar disconformidad, o siquiera un ligero deseo de viajar, te exponía a que fueras acusado de traición.
     Por supuesto, también estaban aquellos para los que la vida en la RDA era estupenda; fantástica, de hecho. Pude comprobarlo también en mi viaje a Merseburg. Se suponía que debíamos quedarnos en el distrito para el cual nos habían concedido el visado, pero, como los insolentes mocosos capitalistas que éramos, cuando llegaba el fin de semana ignorábamos esa norma. Nos apretujamos en un tren que nos llevó en un ilícito viaje de un día a la capital cultural de Alemania, a Weimar, donde habían residido Goethe y Schiller. Tuvimos suerte. En Weimar había bastantes turistas, de modo que nuestra presencia no llamó la atención. Además, tuvimos la fortuna de que nadie comprobó nuestros visados. Aquella tarde de domingo, antes de coger el tren de regreso a Merseburg, nos acercamos al mejor hotel de la ciudad, el Zum Elefanten, y bajamos al sótano para encargar algo de cena.
Cinco segundos de vida en cuarenta años de República Democrática ...
   Allí nos encontramos con la habitual mirada apática de los camareros empleados del Estado, entrenados al parecer para no prestarte atención. Esperamos mucho para que nos sirvieran las bebidas, y todavía más para que nos trajeran el menú. Al poco rato, en una esquina, empezó a llamarnos la atención un grupo de hombres de mediana edad, no especialmente distinguidos. Un poco escandalosos, en realidad. Flojas las corbatas, las chaquetas de sus trajes baratos colgadas de los respaldos de las sillas. Sin embargo, los camareros respondían como un rayo a todas sus peticiones, al menor chasquido de sus dedos manchados de nicotina, y les sonreían por cualquier comentario banal. Con actitud servil, de hecho. ¿Cómo era eso posible? Luego, al pasar junto al grupo en dirección al guardarropa, comprendí la razón. Observé la pequeña insignia del partido primero en la solapa de una de las chaquetas, y acto seguido en otra. Aquéllos eran los jefes locales comunistas (dei SED, el Partido Socialista Unificado). Años más tarde reconocería algunas similitudes entre esa escena y la película Uno de los nuestros, de Martin Scorsese, donde un matón relacionado con la mafia se presenta en un restaurante y, al ver que le consideran uno de los suyos, él se siente como un rey…"

martes, 26 de mayo de 2020

NEIL GAIMAN

     “Lo único que tienes y que nadie posee eres tú mismo. Tu voz, tu mente, tu historia, tu visión. De modo que escribe y dibuja y construye y juega y baila y vive como solo tú puedes hacerlo”
Neil Gaiman: Descúbrelo

domingo, 24 de mayo de 2020

LOS COMITÉS REVOLUCIONARIOS. TRES PERIODISTAS EN LA REVOLUCIÓN DE ASTURIAS. CRÓNICAS, de Arturo Barea

LOS COMITÉS REVOLUCIONARIOS. TRES PERIODISTAS EN LA REVOLUCIÓN DE ASTURIAS. CRÓNICAS, de Arturo Barea 

    "Pero a los cuatro o cinco días de haberse instalado en los Ayuntamientos o en las Casas del Pueblo los comités revolucionarios hubo un momento de crisis en la revolución. España no secundaba el movimiento; las tropas venían; Oviedo resistía aún. En este instante, el día 11 o el 12, los primitivos Comités revolucionarios se consideraron derrotados e iniciaron la desbandada. Acto seguido apareció en primera fila la fuerza revolucionaria de las juventudes, que tomó de las manos de los viejos dirigentes las riendas del movimiento. Estas juventudes, trabajadas por una propaganda soviética intensísima, conocían al dedillo la casuística de la táctica revolucionaria comunista y, según sus patrones rusos, fielmente seguidos, determinaron que era llegado el momento de salvar la revolución por el terror. Decretaron, pues, el terror, y la primera medida a ponerse en práctica, según sus textos, era el fusilamiento de los rehenes tomados a la burguesía. Tengo la impresión de que así se dispuso, no sé si por una orden superior o por tácito acuerdo de los nuevos comités de cada pueblo. Del 12 al 13 de octubre, si los revolucionarios hubieran sido esos autómatas de la revolución que ellos creían ser, hubieran perecido en Asturias centenares de seres inocentes. Pero, felizmente para España, la calidad de español es todavía más fuerte que ese ciego doctrinarismo marxista que convierte a los hombres en autómatas. Cuando, según rezaba la tabla revolucionaria, los rehenes debían haber sido ejecutados, surgieron unos centenares de revolucionarios en los que fue más fuerte el sentido nacional de lo humano que el sometimiento a una táctica implacable, y se opusieron a que aquellos horrendos crímenes se perpetraran. Conozco detalladamente el curso de este episodio de la revolución en diez o doce pueblos. Los miembros del primer comité luchan con los del segundo comité para salvar la vida de los prisioneros. En todos lo consiguen, menos en uno, en Turón, donde la inhumana sentencia se cumple inexorablemente, y los rehenes —el director de la mina, unos capataces, unos religiosos y unos militares— son fusilados fríamente junto a las tapias del cementerio. He hablado largamente con el sepulturero de Turón.
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    «El día antes —me dice— me llamaron los del Comité y me ordenaron que cavase unas fosas y las tuviese abiertas. Uno es sepulturero y su obligación es cavar las fosas que le manden. Yo estuve cavándolas, como era mi deber y no quise meterme en más. De madrugada vinieron a buscarme a mi casa para que fuese al cementerio con las llaves, abriese y diese sepultura a unos cadáveres. Yo no podía negarme; me mandaban a hacer mi trabajo. Allí, junto a la tapia, estaban los muertos. Los cogí, los enterré y me fui a dormir. Esto es todo»."

viernes, 22 de mayo de 2020

EL SPINOZA DE LA CALLE DEL MERCADO, de Isaac B. Singer

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EL SPINOZA DE LA CALLE DEL MERCADO, de Isaac B. Singer
    "Poseía un pequeño telescopio que había comprado cuando estudiaba en Suiza, y disfrutaba al utilizarlo sobre todo para contemplar la Luna. Llegaba a distinguir claramente sobre la superficie lunar los volcanes bañados en la luz del Sol, así como los oscuros cráteres sumidos en la sombra. No se cansaba de observar esas hendiduras y grietas. Le parecían cercanas y lejanas a la vez, sustanciales e insustanciales. De vez en cuando, veía cómo una estrella fugaz describía un amplio arco atravesando el cielo y desaparecía dejando tras sí una estela de fuego. El doctor Fischelson sabía entonces que un meteorito había alcanzado nuestra atmósfera y quizás algún fragmento no calcinado había caído en el océano o aterrizado en el desierto, o tal vez incluso en alguna región habitada. Lentamente, las estrellas que habían aparecido detrás de su tejado ascendían hasta brillar por encima de las casas, al otro lado de la calle. Sí, cuando el doctor Fischelson miraba a los cielos se hacía consciente de la extensión infinita quesi según Spinoza es uno de los atributos de Dios. Le consolaba pensar que pese a no ser más que un hombre débil e insignificante, una forma cambiante de la absolutamente infinita Sustancia, formaba parte del cosmos, y estaba hecho de la misma materia que los cuerpos celestiales. En la medida en que formaba parte de la divinidad, sabía que no podía ser destruido. En momentos como estos, el doctor Fischelson experimentaba el Amor dei Intellectuali, que según el filósofo de Amsterdam es la más elevada percepción de la mente. Respiraba hondo, levantaba la cabeza todo lo alto que su rígido cuello le permitía y realmente sentía que rotaba en compañía de la Tierra, el Sol, las estrellas, la Vía Láctea y la infinita hueste de galaxias, solo conocidas por el pensamiento infinito. Sus piernas se volvían ligeras, ingrávidas, y sujetaba el marco de la ventana con ambas manos como si temiera perder pie y salir volando hacia la eternidad."

martes, 19 de mayo de 2020

LA CAFETERÍA, de Isaac B Singer

LA CAFETERÍA, de Isaac B Singer 


—Ni siquiera intenta convencerme. La mayor parte de los hombres aquí te acosan y no puedes liberarte de ellos. En Rusia la gente sufría, pero nunca conocí allí tantos locos como en Nueva York. El edificio donde vivo es un manicomio. Mis vecinas son unas lunáticas. Se acusan unas a otras de toda clase de cosas. Cantan, lloran, rompen platos. Una de ellas se tiró por la ventana y se mató. Mantenía relaciones con un muchacho veinte años más joven. En Rusia, el problema era librarse de los piojos; aquí estás rodeado de locura.
Isaac Bashevis Singer and the Lower East Side: Bruce Davidson ...

(...)
...Hace como si le interesara lo que ocurre en el mundo. Sus ideales han desaparecido, aunque todavía mantiene la esperanza en una revolución justa. ¿En qué le podría ayudar una revolución? Yo, por mi parte, nunca he puesto mis esperanzas en un movimiento o un partido. ¿Cómo podemos esperar, cuando todo termina en la muerte? 
—La esperanza es en sí misma una prueba de que no existe la muerte. 
—Sí. Sé que con frecuencia escribe acerca de esto. Para mí, la muerte es el único consuelo. ¿Qué hacen los muertos? ¿Siguen tomando café y comiendo tartaletas de huevo? ¿Siguen leyendo periódicos? Una vida después de la muerte no sería más que una broma.

domingo, 17 de mayo de 2020

STEFAN SWEIG

STEFAN SWEIG

    "Toda sombra es, al fin y al cabo, hija de la luz y solo quien ha conocido la claridad y las tinieblas, la guerra y la paz, el ascenso y la caída, solo este ha vivido de verStefan Zweig, el exilio que terminó en el suicidio de Europadad”.

sábado, 16 de mayo de 2020

HUIDA DE LOS SERBIOS. EN LAS TRINCHERAS, de Gaziel

HUIDA DE LOS SERBIOS. EN LAS TRINCHERAS, de Gaziel

    Los que quedaban de los dos mil campesinos se esparcieron sin rumbo ni guía por las negruras del monte, divididos en pequeños grupos, aterrorizados y exhaustos. Una gran parte pereció en la fuga. Los restantes escalaron las alturas vertiginosas de Kaimatzskalán o las murallas de Vostarani, logrando penetrar en territorio griego. Un centenar de fugitivos son los que esta tarde llegaron a la venta de Kargjetv. Y aquí han hallado, después de tan monstruosas torturas, la noticia que mi compañero acaba de «asestarles» fatalmente, al decirles que el ejército salvador de los aliados, su última esperanza vital, no está en Monastir ni en parte alguna del territorio serbio, sino que se retira hacia Salónica porque le es imposible evitar de momento el sacrificio completo, absoluto, irremediable, de Serbia. 

1916 hoja revista primera guerra mundial refugi - Comprar Revistas ...    Estas son escenas que infunden una congoja indecible, una piedad ilimitada, una tristeza radical y un hastío soberano del mundo. Ninguna, entre las que he presenciado durante el curso de la guerra, me produjo la conmoción de esa horda de lugareños harapientos, medio desnudos, barridos de sus tierras como despojos de basura humana. 

    ¿Qué crimen horrendo han cometido esas gentes? ¿Cuál es su falta imperdonable? ¿Qué mal han hecho?... Nadie en el mundo, a no ser un espíritu torcido y furioso, es capaz de responder con una sola acusación directa a estas preguntas. ¿Se dirá, acaso, que esos hombres son culpables porque son serbios? Conformes. Lleguemos a imaginar que los serbios son culpables de algo. Pero, ¿es que podemos acusar a los miserables lugareños de Murichovo, que jamás salieron de sus riscos, que no saben leer ni escribir, que hablan apenas y que desconocen en absoluto su misma patria, y no han visto más tierra que la de su estrecho horizonte; es que podemos acusarles de ese algo que, por suposición, imaginamos imputable a los serbios in abstracto ? 

    ¿Qué significa la palabra serbio aplicada a esas gentes? ¿Quiere decir que tuvieron ni la más mínima participación en «lo de Sarajevo»; que abrigaban alguna idea rencorosa contra Austria; que estén atacados de furor paneslavista; que son responsables en modo alguno de los actos realizados, sin que ellos se dieran cuenta, por el gobierno serbio; que sean partícipes, cómplices, ni coadyuvantes del más leve y remoto siquiera de los motivos que han provocado la guerra europea? Es evidente que no. Pues, entonces, ¿qué significa la palabra serbio, en este caso? Significa tan sólo que esos lugareños nacieron en territorio serbio, y que hablan el idioma de su país. ¿Y esto es un crimen? ¿Por esto se les ataca y acosa como a fieras, se les degüella, se les arruina y se les expulsa de sus tierras? ¿Acaso dependió de ellos el lugar de su nacimiento? ¿De qué les ha servido esa tierra nefasta, más que de producirles un inmenso infortunio? ¿Y qué uso han hecho de su idioma, como no sea el de emplearlo para expresar toscamente su dolor salvaje? ¿Dónde está la falta? ¿Por qué, pues, el castigo? ¿No estaban ya, por el mero hecho de nacer, bastante «castigados» con su profunda miseria?... 
    Un exceso de ideología y una falta de fraternidad (defectos comunes a los que descuellan sobre el inmenso rebaño humano, por su inteligencia o por su fuerza) nos impulsan a considerar la tierra como un mapa aparcelado, y a poner en cada uno de sus compartimientos sendos letreros orgullosos o simplemente sonoros: ALEMANIA, FRANCIA, INGLATERRA, SERBIA, BULGARIA, RUSIA, TURQUÍA, etc. Cuando nos referimos a las más altas manifestaciones de la aristocracia artística, intelectual o económica, esos motes tienen todavía un sentido, porque a medida que el espíritu se desarrolla y eleva se vuelve más personal y exclusivo, más característico y delimitado. Pero al envolver en esas denominaciones nacionales a la masa impersonal, oscura, eternamente paciente e irresponsable del pueblo, cometemos un error tristísimo, monstruoso e injusto. 

   Llamémosla inglesa, turca, serbia, italiana u holandesa, la turbamulta de los desheredados permanece siempre la misma, sumergida en su miseria, sujeta a todos los males y arrastrada, sin tener arte ni parte, a sufrir todas las calamidades de la vida. Los nombres que le colgamos no son otra cosa que apodos convencionales, conceptos que le vienen sobremanera anchos y que le hacen tremendamente responsable de intereses y luchas que no son suyos. Es como si envolviéramos, con una seriedad sarcástica, a un pordiosero con un manto real. 

    Pero ellos, los que sufren las consecuencias de este inri ideológico, permanecen en realidad constantemente los mismos, cubiertos de llagas, desangrados y ateridos de frío bajo la púrpura imperial; ¡almas jamás redimidas, carnes nunca saciadas, arbustos humildes y feracísimos, sin aroma y sin flor, víctimas de todos los vientos de estrago y locura que devastan de continuo los campos del mundo!

jueves, 14 de mayo de 2020

TYSON POBRE. TODA LA VERDAD, de Mike Tyson

TYSON POBRE. TODA LA VERDAD, de Mike Tyson

 Mike Tyson - Wikipedia, la enciclopedia libre
    Antes de visitar México, llevaba una pesada carga sobre los hombros. Jamás había conocido a nadie más pobre que yo. No podía imaginarme a nadie siendo más pobre de lo que yo había sido. La pobreza que vi ahí me dejó sin palabras. De hecho, aquella gente me dio rabia porque, al ser más pobre que yo, me impedía seguir sintiendo lástima de mí mismo. La vergüenza que me provocaba ser pobre había sido el factor más determinante de mi éxito. Esa vergüenza me causó más daño que cualquier otra cosa en la vida. Muchos de mis problemas tenían su raíz en pensar que se me debían muchas cosas por haber crecido en la miseria. Cus siempre estaba intentando que me trascendiera a mí mismo, que me separara de mi ego, que saliera de mi cabeza. Pero era difícil. Ey, yo merecía ese coche, yo merecía esa mansión, yo merecía esa zorra. Tras unirme a Don, debía poseer los coches de gama más alta determinante de mi éxito. Esa vergüenza me causó más daño que cualquier otra cosa en la vida. Muchos de mis problemas tenían su raíz en pensar que se me debían muchas cosas por haber crecido en la miseria. Cus siempre estaba intentando que me trascendiera a mí mismo, que me separara de mi ego, que saliera de mi cabeza. Pero era difícil. Ey, yo merecía ese coche, yo merecía esa mansión, yo merecía esa zorra. Tras unirme a Don, debía poseer los coches de gama más alta y a montones. Me compraba los mejores Lamborghinis y hasta un Hummer a prueba de balas que había pertenecido a un príncipe saudí. Visitaba la fábrica de Rolls-Royce en Bristol, donde estaban customizándome un Rolls. Cus no hubiera aprobado nada de esto. Consideraba que un tío con un descapotable era un cerdo egoísta. Si nos cruzábamos con un coche bonito, se producía la siguiente secuencia. 
—Gua, qué coche más chulo, Cus —le decía.
—Qué va, ése es un egoísta —decía Cus. 
—¿Por qué es egoísta? —le preguntaba. 
—Conduce un vehículo de dos plazas para no tener que llevar más que a sus amigos. 
Cus era dueño de una furgoneta destartalada en la que cabían hasta doce personas. Así era él.

viernes, 8 de mayo de 2020

LA ORGANIZACION GUERRERA MODERNA. EN LAS TRINCHERAS, de Gaziel

LA ORGANIZACION GUERRERA MODERNA. EN LAS TRINCHERAS, de Gaziel

Félix de Azúa: Gaziel, el regreso de un desconocido    El capitán se mostraba satisfecho. Y en prueba de ello, se ofreció a proseguir sus demostraciones y hasta a hacemos experimentar prácticamente, con la debida cautela y muy despacio, los primeros efectos de la asfixia que se produciría en la mina si se amortiguara la ventilación. Le aseguramos que no había necesidad alguna de tal experiencia, le dimos un millón de gracias por su amabilidad y nuestra palabra de honor de que estábamos convencidos con creces. Con esto terminaron las pruebas y seguimos andando hacia el exterior, hacia la línea de fuego. Nuestro guía, animado por sus éxitos, continuaba hablando y encareciendo con entusiasmo la fúnebre pujanza mortífera de las catacumbas. Iba yo detrás de él, callando y sonriendo, porque tal es mi costumbre cuando no me parece oportuno decir lo que pienso. 
    Sin embargo, los fervores del guía llegaron a tal extremo, fueron tantos sus gestos y encomios que, al fin, no pude contenerme y le dije: «Vamos a ver, mi querido capitán, vamos a ver. ¿Podría usted decirme para qué sirve todo eso?» «¿Qué cosa?», preguntó el guía, extrañado. «Eso, todo lo que usted ha tenido la bondad de mostramos». El capitán se paró para mirarme, como si dudara de que estuviera en mi cabal juicio. «Pues, ¿no lo ha visto usted? —replicó— ¿Es que no entiende usted la lengua francesa?» «Demasiado la entiendo» —dije—. Pero vayamos por partes. ¿Es que las catacumbas sirven para emprender una acción decisiva, que termine la guerra?». «Hombre: ¡eso no!», contestó el capitán. «Perfectamente. ¿Servirán al menos para realizar un gran avance, una ofensiva que modifique esencialmente las posiciones del sector?». «Tampoco —dijo el guía—. Una ofensiva semejante requiere medios más vastos y complicados». «Si es así —repliqué entonces—, ni siquiera sirven las catacumbas para impedir un avance enemigo, pues usted mismo dijo, hace poco, que los alemanes podrían apoderarse de ellas mediante una acción general que las rebasara y aislara». «Es cierto», contestó el capitán. «Pues entonces —añadí— el valor de esta formidable obra es puramente local, limitado, algo así como un simple detalle de la estructura del frente». «No hay duda —afirmó el capitán—. Las catacumbas sirven tan sólo para usos secundarios; pero, en todo caso, son una prueba admirable de organización». 

    No quise saber más. Había ya asomado, por fin, la palabra mágica. ¡Organización, organización! ¿No os parece que esta palabra basta para resumir el horrible estado del mundo? La organización es nuestro fetiche, nuestro tirano, el símbolo y emblema de nuestro tiempo: una organización material desbordante, deforme, excesiva, complicadísima, desproporcionada, que abarca y ahoga todo. El siglo XVI fue el siglo de las luchas religiosas; el XVII, de las rivalidades dinásticas; el XVIII, de la filosofía corrosiva y de la libertad; el XIX, del progreso. El siglo XX es el siglo de la organización. Las mayores enormidades parecen hoy excusarse y hasta justificarse en esa palabra. En los siglos que llamamos bárbaros, se degollaba y esclavizaba a los prisioneros, se pasaban a cuchillo las poblaciones tomadas por asalto, se acogotaba a los vencidos. Y esto nos parece criminal. Pero hoy los hombres se matan a millares, se bombardean las ciudades indefensas, se deporta a los ancianos y a las mujeres. Y esto nos parece justificable. ¿Por qué? Porque se ejecuta organizadamente.

jueves, 7 de mayo de 2020

LA FORTUNA DE LOS QUANDT, DUEÑOS DE BMW. FRANQUISMO S.A, de Antonio Maestre

LA FORTUNA DE LOS QUANDT, DUEÑOS DE BMW. FRANQUISMO S.A, de Antonio Maestre 

Die Quandts | Wirtschaft    "Günther Quandt, un empresario que se unió al partido nazi en 1937 y que llegó a estar casado con Magda Ritschel, la Magda que acabaría siendo la esposa de Joseph Goebbels tras divorciarse del industrial y que serviría de excusa a Quandt para, acabada la guerra, hablar de la enemistad personal que ambos se profesaban. La actual familia Quandt es dueña de la todopoderosa BMW y durante muchos años consiguió ocultar la forma en la que el jerarca de la familia realizó su fortuna, consciente de lo que ocurriría en Alemania si salía a la luz. Un documental llamado El silencio de los Quandt mostró lo que la familia no quería que se supiera. Günther Quandt y su hijo Herbert fueron dos de los industriales más importantes en el suministro del esfuerzo bélico de Hitler utilizando trabajadores esclavos en la fábrica de AFA en Hannover y siendo partícipes del expolio judío hasta el final de la guerra, sobre todo con la apropiación de la fábrica de Henry Pels, en 1937, gracias a las leyes de arianización; los legítimos herederos perecieron, años después, en el campo de exterminio de Kulmhof. La publicación del documental puso en la poderosísima familia una mácula que se habían empeñado en ocultar, y tuvieron que salir a los medios a hacer declaraciones y mostrar lo avergonzados que se sentían de las actitudes de sus familiares más queridos. No hay sanción penal, pero la moral es una pequeña victoria que en España no podemos ni permitirnos.

miércoles, 6 de mayo de 2020

EL POTALA POR PRIMERA VEZ. LA CRUZADA DE HIMMLER, de Christopher Hale

EL POTALA POR PRIMERA VEZ. LA CRUZADA DE HIMMLER, de Christopher Hale
Potala Palace, Lhasa, C.1920-1 Photographic Print by | Art.com
Resultado de imagen de palacio de Potala
    "El plan era encontrarse con el comité de recepción cuando el 'sagrado sol arroja la sombra mas corta'. A una distancia de 16 km, mientras subían una loma, divisaron por primera vez el tejado dorado del palacio de Potala, erguido sobre la cima rocosa de la colina que lo sustenta. Fue un momento muy emotivo. Schafer se detuvo y se arrodilló -tanto tiempo como la vergüenza le permitía- para saborear el espectáculo del Vaticano del budismo tibetano. Hoy esta vista ya no existe. La carretera que entra en Lhasa es una amplia autovía china salpicada de anuncios de teléfonos móviles. Al final de la avenida, el Potala queda oculto tras una enorme valla publicitaria".

lunes, 4 de mayo de 2020

PETIRROJO, de Jo Nesbo

PETIRROJO,  de Jo Nesbo


El Búho entre libros: PETIRROJO (JO NESBO) HARRY HOLE - 3
Los cinco miembros de la familia bajaron del tren y, de repente, se quedaron solos en el compartimento. Cuando el tren reemprendió la marcha despacio, Helena se sentó junto a la ventana, aunque no veía gran cosa en la oscuridad, tan sólo la silueta de las casas que se alineaban junto la vía. Él estaba sentado enfrente y estudiaba su rostro con una sonrisa en los labios.

Se os da bien en Austria lo de cegar las ventanas comentó Urías—. No veo ni una sola luz encendida.
Ella suspiró.
Se nos da bien obedecer.

MARIE CURIE

MARIE CURIE

    “Nada en la vida debe ser temido, solamente debe ser comprendido. Ahora es el momento de comprender más, para poder temer menos”.
Aniversario del Natalicio de Marie Curie - ICES

AJUSTES DE CUENTAS TRAS LA LIBERACIÓN FRANCESA. COMBATIENTES EN LA SOMBRA, de Robert Gildea

AJUSTES DE CUENTAS TRAS LA LIBERACIÓN FRANCESA. COMBATIENTES EN LA SOMBRA, de Robert Gildea

Copia de mujer-francesa-colaboracionista-horizontal-alemanes ...    "La liberación de los campos desencadenó un ajuste de cuentas a medida que los deportados de la resistencia supervivientes, como si de Furias se tratara, regresaron para exigir que se hiciera justicia con quienes los habían delatado. Los malhechores que habían mantenido bajo el perfil se vieron por fin expuestos y cosecharon el fruto de su traición. En mayo de 1946, Germaine Tillion declaró ante un magistrado contra Robert Alesch, el falso cura de Luxemburgo que había delatado a docenas de otros combatientes de la Resistencia, incluida su propia madre y Anise Girard. Había huido a Bélgica pero fue detenido por las autoridades estadounidenses en julio de 1945 y enviado de vuelta a Francia para enfrentarse a la Justicia. Fue condenado a muerte por la Corte de Justicia del Sena el 26 de mayo de 1948 y fue fusilado el 25 de enero de 1949.
El despiadado castigo de la Resistencia francesa a las mujeres que ...    También fue ajusticiado otro traidor que había intentado reinventarse a sí mismo como resistente y soldado: Roland Farjon. La Organisation Civile et Militaire (OCM) quedó devastada en enero de 1945 al descubrir que uno de los cadáveres hallados en las fosas comunes en la fortaleza de Arras, donde habían sido fusilados por los alemanes, era el del coronel Alfred Touny. El 13 y el 14 de julio de 1945, los deportados supervivientes de la OCM declararon ante el comisario de Policía Georges Descroisettes. Cada uno de ellos le contó el relato de su detención y luego que su compañero de presidio Farjon les dijo que los alemanes lo sabían todo y que no tenía ningún sentido no hablar: «Jugamos y perdimos», era su estribillo habitual. Al intercambiar miradas y palabras entre sí, se dieron cuenta de que era un topo y un traidor. Farjon intentó justificarse apelando al líder de la OCM Maxime Blocq-Mascart, pero sin éxito. También intentó ver a De Gaulle, pero el general se negó a recibirle. El 21 de julio de 1945 se arrojó al Sena. En su maletín se encontró una carta dirigida a Blocq-Mascart: «Quiera Dios que tú y mis camaradas de la Resistencia veáis que este suicidio es un acto de valor, pues así estoy actuando».
Segunda Guerra Mundial: Francia afeitó la cabeza de sus mujeres
    Los ajustes de cuentas con resistentes británicos que presuntamente habían cometido delitos fueron mucho menos severos. Cabe decir, en efecto, que el establishment estaba dispuesto a encubrir episodios repelentes de la vida de la Resistencia a fin de conservar la narrativa del heroísmo británico. Cuando Maurice Southgate fue detenido y conducido al Cuartel General de la Gestapo en París, en la avenida Foch, le sorprendió ver al agente del EOE Bob Starr —el hermano menor de George Starr— de ánimo relajado con los alemanes, fumando y charlando con ellos. Se le ocurrió, así como a otros que vieron a Starr allí con ellos, que trabajaba para los alemanes. Más tarde Starr fue deportado a Sachsenhausen como prisionero de guerra, no como espía. Interrogado a su vuelta, objetó que había descodificado mensajes de la BBC que los alemanes ya poseían, y que como artista, dibujó mapas a partir de información de la que ya disponían. No fue procesado ni bajo la Treachery Act de 1940 ni bajo la Army Act de 1901. Entretanto, George Starr fue criticado por su correo, Anne-Marie Walters, a la que había enviado de vuelta a Gran Bretaña. Esta alegó que, en compañía de su guardaespaldas, un ruso que había sido miembro de la Legión Extranjera, de nombre Buresie, «personaje peligroso y sanguinario y también un tanto desequilibrado», Starr había disfrutado torturando a los miembros de la Milicia Francesa capturados: «Mantuvieron los pies de uno de aquellos hombres dentro del fuego durante veinte minutos, hasta que se le consumieron lentamente hasta llegar a las rodillas; otras torturas son demasiado horribles para mencionar siquiera. También se fusiló a bastante gente». Llegados a ese punto, el EOE cerró filas. Cuando Walters solicitó volver a Francia para trabajar para el EOE, Maurice Buckmaster se negó a entrevistarse con ella y más tarde le dijo a su padre que su hija «se había comportado con muy poca cortesía. Es más, la gente chapada a la antigua, como yo, nos sentiríamos inclinados a calificarlo de grosería pura y dura». Ella encontró una nueva salida para sus ambiciones concediendo entrevistas y escribiendo una narración ligeramente novelada de sus aventuras, Moondrop to Gascony. En el ínterin, en febrero de 1945 se reunió una comisión de investigación más bien simbólica para evaluar las alegaciones hechas contra Starr. No se adoptó medida alguna; es más, se le concedió la DSO"

sábado, 2 de mayo de 2020

NIXON HUNDE EL PROYECTO DE LA GRAN SOCIEDAD Y GANA LAS ELECCIONES. HISTORIA DEL NARCOTRÁFICO, de Guillermo Valdes

NIXON HUNDE EL PROYECTO DE LA GRAN SOCIEDAD Y GANA LAS ELECCIONES. HISTORIA DEL NARCOTRÁFICO, de Guillermo Valdes 

El día que Richard Nixon renunció a la presidencia por el caso ...    "...cuando en 1967 uno de estos reportes señaló que en siete años el número de negros arrestados por homicidio se había duplicado. Ése era un dato para que la gente lo tuviera muy presente pues era una imagen muy vendible, como lo eran las imágenes de negros adictos a la heroína. Los homicidios, arrestos, decomisos de droga en los sesenta crecían mucho y con ellos también algunos crímenes asociados con los drogadictos: robos con violencia, robos pequeños, asaltos. Aunque el perfil del heroinómano de los años sesenta era el mismo que el de los cuarenta (hombres mayores de treinta años, no necesariamente negros), la ensalada estaba lista: disturbios callejeros violentos, negros heroinómanos, estadística del crimen en ascenso. Así, en encuestas de 1967, la opinión mayoritaria de los blancos era en el sentido de que los esfuerzos gubernamentales para terminar con la discriminación y desigualdad racial habían llegado muy lejos y estaban fuera de control. Santarelli estaba feliz con esos datos, pues concluyó que parecía que el país se estaba poniendo en contra de la agenda de los demócratas consistente en gasto social y gobierno omnipresente. La intuición de Santarelli consistía en que el crimen era la causa de este cambio en la tendencia. Y para su sorpresa, los demócratas no le prestaron atención al problema.

    El enfoque del gobierno de Johnson y, en especial, el del titular del Departamento de Justicia, Ramsey Clark, fue que el problema era sociológico y económico: el crimen se combate con gasto social para desterrar la pobreza y mejorar las condiciones de vida de los pobres, con viviendas, empleos, servicios médicos, psiquiátricos y terapias familiares. Esa perspectiva de atención al crimen era además la conclusión de una comisión especial creada por el presidente Johnson. A los republicanos esta visión, defendida por el responsable de procurar justicia, les parecía propia de un trabajador social, no de alguien cuya tarea fundamental consistía en perseguir y detener delincuentes. Parecía que Clark predicaba que no tenían toda la culpa los criminales que saqueaban, robaban y asesinaban, sino algo más. En un escrito al Comité Judicial del Congreso, Clark escribió que “el crimen refleja no sólo el carácter de quienes lo cometen, sino el carácter de la sociedad entera (…) lo que los criminales son y lo que han experimentado es producto de la sociedad, de la influencia de ella y de sus antepasados”. Y añadió que no tenía mucho sentido encarcelar individuos hasta que se hubieran examinado por completo las causas últimas de su conducta criminal.
Kissinger y Nixon | El Cohete a la Luna    Eliminar las “causas últimas” (es decir, las condiciones sociales adversas en que viven muchos ciudadanos y que operan como incentivos para delinquir) era el concepto sobre el cual estaba fundada la iniciativa demócrata La Gran Sociedad (el ambicioso proyecto de gasto social en favor de las minorías y los pobres). Santarelli y sus amigos republicanos idearon la manera de atacar a muerte esa iniciativa, pues para ellos La Gran Sociedad era un intento débil, más bien un fracaso rotundo en la prevención del crimen. La plataforma republicana para la contienda electoral de 1968 sería el regreso a la ley y el orden. Y comenzaron a redactar una iniciativa de ley con respecto al crimen, con medidas duras y ejemplares para detener y castigar a los criminales. En 1967 nadie anticipó la guerra contra las drogas, pero la estrategia electoral del Partido Republicano conduciría invariablemente a su invención a un año de la llegada al poder de Nixon. La intención de los republicanos de enterrar La Gran Sociedad pasaba por convencer a los estadounidenses de que la gente es pobre y violenta no por grandes causas estructurales que pueden corregirse de manera general, sino porque son individuos malos que merecen y necesitan disciplina y castigo. En este contexto, el consumo de drogas era el crimen conveniente para concentrar sus esfuerzos. En octubre de 1967 la revista Reader’s Digest publicó un artículo que defendía los puntos de vista de Santarelli: “Nuestros líderes de opinión han ido muy lejos en la promoción de la doctrina de que cuando la ley es violada, la sociedad, no el delincuente, debe ser culpada.” Estados Unidos debe dejar de buscar las últimas causas del crimen e invertir en más policías. El acercamiento al problema del crimen debe ser obtener una retribución “rápida y segura”; la primera respuesta del gobierno debe ser la “fuerza inmediata y decisiva”. Así concluía el artículo, cuyo autor era Richard Nixon, en vísperas de su campaña por la presidencia.

    Así, a fines de 1967 la derecha republicana había encontrado “el” tema de su campaña política: el regreso a la ley y el orden, una vez que identificaron y vincularon conceptualmente (aunque sin evidencia empírica) el incremento de la criminalidad con el uso de heroína y la violencia de la comunidad negra, y luego encontraron el nexo político con el más ambicioso programa social de los demócratas a favor de la igualdad racial y social de las minorías negras y de los trabajadores pobres. Mejor, imposible.

    Sin embargo, para justificar y darle mayor legitimidad a la guerra contra las drogas que pronto entraría en acción, hacía falta otra operación conceptual, política y mediática: primero, equiparar la marihuana con las drogas duras; segundo, vincular el consumo de marihuana con la rebelión y los valores antiestadounidenses, es decir, con el comunismo; y, tercero, vincular el movimiento de la comunidad afroamericana por los derechos civiles con el movimiento antibélico de los jóvenes blancos universitarios y ambos con el uso de las drogas. "

viernes, 1 de mayo de 2020

LA MENTIRA DEL RELATO NEOLIBERAL. FRANQUISMO S.A, de Antonio Maestre

LA MENTIRA DEL RELATO NEOLIBERAL. FRANQUISMO S.A, de Antonio Maestre 

Antonio Maestre atiza a Victoria Prego: "Es de un clasismo ...    La verdadera fortaleza del relato neoliberal sobre la meritocracia, la cultura del esfuerzo y la importancia del factor personal a la hora de alcanzar el éxito en la sociedad es la de sobrevivir y perpetuarse con un relato falsario sobre las riquezas logradas cuando, cada semana, multitud de hechos, noticias, sucesos y declaraciones lo sepultan en la cruda realidad. La clase determina con fuerza tu futuro. Importa dónde naces, importa el dinero que tiene tu familia o el que tienes para pagar los peajes necesarios para lograr el triunfo. Una mentira universal que, en el caso español, tiene unas peculiaridades específicas nacidas de la cultura nacional-católica de la dádiva, el soborno o el pago de peajes.
    Una de esas múltiples noticias que nos intoxican cada día sin dejarnos reflexionar ilustra la clave del triunfo empresarial y social de manera cruda y grotesca. Pedro García, exdirectivo de Cofely, en su declaración ante el juez por el caso Púnica confesó que en su empresa, una multinacional francesa, porque esto es universal, había una partida fija para sobornos que incluían en su plan de negocios. Se denominaba «Success fee», o tasa de éxito.

    Tasa de éxito. Sí que es brillante. Un concepto de una genialidad involuntaria. Una confesión pornográfica que evidencia que para triunfar en los negocios, basta con pagar. ¡Qué epifanía! Ni MBAs ni maestrías en una universidad americana ni hostias. Lo que marca la difusa línea entre el éxito y el fracaso empresarial es soltar la mosca. La diferencia entre conseguir contratos o no es tan simple como pagar por ello. No importa lo buenos que sean en su trabajo o lo que inviertan en innovación o capital humano, ni lo que se hayan esforzado en lograr una mayor eficiencia y capacidad. Basta con destinar una parte de lo robado a una partida destinada a pagar sobornos con los que lograr el éxito. Se cierra el círculo. Un plan perfecto. Pues sí, tiene mérito, quizá no el que intentan transmitir, pero tiene mérito. La mano invisible.

lunes, 27 de abril de 2020

DIFERENCIA ENTRE IDEÓLOGOS Y RADICALES. TIEMPO DE CANALLAS, de Lillian Hellman

DIFERENCIA ENTRE IDEÓLOGOS Y RADICALES. TIEMPO DE CANALLAS, de Lillian Hellman

A Conversation With Lillian Hellman - Rolling Stone
    "Los liberales de la Guerra Fría eran ideólogos, y los ideólogos suelen encontrarse en unas mismas bases, aunque sólo sea para batallar sobre ellas. Los radicales del tipo de Hellman y Hammett ni siquiera logran encontrarse sobre este territorio común. La imagen popular del radical es la de un tipo irresponsable y enloquecido, «lanza bombas». Pero casi todos los radicales que yo he conocido han sido personas extraordinariamente correctas. Suelen oponerse a la degradación general sin ofrecer «soluciones» programadas, pero con un código personal que permite la vida del respeto propio en un orden social denigrante. No quieren verse implicados en la responsabilidad por los crímenes de la sociedad; lo cual quiere decir que deberán tomar una responsabilidad especial por sus propias actos.

Lillian Hellman y Dashiell Hammet: talento, literatura, militancia ...    La ideología es, por contraste, un escape de la responsabilidad personal. Whittaker Chambers, por ejemplo, quería que le dijeran lo que tenía que hacer: quería ser el esclavo de la historia. Los ideólogos quieren que otros certifiquen que ellos son respetables: los miembros del Comité, o los miembros del Partido, o los de la ADA. Quieren que el programa nacional les dicte sus odios. Mientras el radical piensa en las personas virtuosas, el ideólogo piensa en la ortodoxia. El radical odia a las personas crueles y dañinas, mientras que el ideólogo odia las ideas heréticas, por muy «simpáticos» que puedan ser quienes las defienden. El radical intenta regirse por un código de honor personal en un mundo podrido, como ejemplo los detectives privados de Hammett, que servían a la sociedad, a pesar de no respetarla, que reconocían a los hombres, y no se limitaban a perseguir al crimen, en abstracto, cazando implacablemente a sus víctimas. Hammett blandía ese instrumento que el hombre ha preferido siempre para herirse a sí mismo: la ironía. Y los ironistas suelen ser temibles cruzados. Lo peor que se le podía desear al mundo ratonero de los ideólogos comunistas de los Estados Unidos era haber tenido entre sus filas a una docena más de Hammetts.

    Lillian Hellman creció en el Sur, sitio de feroces ambivalencias morales, pero también de un individualismo intenso. A ella le sucede con la ideología lo que a Faulkner con el racismo: está demasiado envuelta en sus amores y aversiones personales para discernir el odio cuando lo encuentra en un programa. Los radicales suelen ser buenos para el odio, porque saben cómo concentrarlo. El odio ideológico es más frío, pero también más difuso: está hecho de largas listas y de largos recuerdos, de venganzas impersonales, de una paciente voracidad. El rostro helado de la ideología se encuentra tan distante del mundo moral de Lillian Hellman que es prácticamente invisible para ella."

martes, 21 de abril de 2020

LA INFANCIA DE MIKE TYSON EN EL BRONX. TODA LA VERDAD, de Mike Tyson

LA INFANCIA DE MIKE TYSON EN EL BRONX. TODA LA VERDAD, de Mike Tyson

How Mike Tyson Became Mike Tyson -- New York Magazine - Nymag    "Tener que llevar gafas el primer año de colegio supuso un punto de inflexión en mi vida. Mi madre me llevó a hacer pruebas y resultó que era corto de vista, por lo que me pusieron gafas. Eran horribles. Un día salía del colegio para ir a casa a comer y llevaba unas albóndigas del comedor envueltas en papel de aluminio para mantenerlas calientes. Un tipo se me acercó y me dijo: «Ei, ¿llevas dinero?». Le respondí que no. Empezó a registrarme los bolsillos e intentó cogerme las albóndigas. Yo me resistía y le decía: «¡No!, ¡no!, ¡no!». A los abusones les permitía quitarme el dinero, pero jamás la comida. Me quedé hecho un ovillo, formando una especie de escudo humano con la idea de proteger mis albóndigas. Así que empezó a golpearme en la cabeza y me sacó las gafas y las metió dentro del depósito de gasolina de una camioneta. Corrí hacia mi casa y no consiguió llevarse mis albóndigas. A esos tipos debería haberles pegado, pero les tenía tanto miedo, al parecerme tan descarados y valientes, que simplemente imaginaba que debían saber algo que se me escapaba. Les decía: «No me pegues, déjame en paz, ¡para!». A día de hoy, sigo sintiéndome un cobarde por culpa de aquellos abusos. Sentirse así de indefenso es devastador. Nunca olvidas esa sensación. El día en que aquel tipo me arrancó las gafas y las arrojó a un depósito de gasolina fue el último en que fui al colegio. Supuso el fin de mi educación formal. Tenía siete años y jamás regresé a las clases."

lunes, 20 de abril de 2020

EL IMITADOR DE PÁJAROS. CONQUISTA DE LO INÚTIL, de Werner Herzog

EL IMITADOR DE PÁJAROS. CONQUISTA DE LO INÚTIL,  de Werner Herzog
Otros pueblos - Campas - RTVE.es
    "Después ha venido un indio campa que puede imitar maravillosamente el canto de los pájaros a través de las manos, y he hecho que imitara a todos los tipos de aves posibles y él estaba muy orgulloso de lo impresionado que estaba yo. Después he puesto el Aleluya de Haendel a todo volumen para Paul, que me lo ha pedido, y de pronto el indio de la selva ha empezado a gritar de alegría y a reírse, tratando de cantar con la grabación, y ha acabado acompañando al coro con voces de pájaros"

sábado, 18 de abril de 2020

FINAL. LAS OCHO MONTAÑAS, de Paolo Cognetti

FINAL. LAS OCHO MONTAÑAS, de Paolo Cognetti 

    De mi padre había aprendido, mucho tiempo después de que dejara de acompañarlo por los senderos, que en algunas vidas hay montañas a las que no se puede volver. Que en las vidas como la mía y la suya no se puede regresar a la montaña que está en el centro de todas las otras y en el centro de tu propia historia. Y que no pueden sino deambular por las ocho montañas quienes, como nosotros, en la primera y más alta han perdido a un amigo

EL HOMBRE, UN LOBO PARA EL HOMBRE, de Janusz Bardach

EL HOMBRE, UN LOBO PARA EL HOMBRE,  de Janusz Bardach

   Al cuarto día de estar en el aislador sucedió algo curioso: comencé a extrañar la mina. Extrañaba empujar la carretilla. Extrañaba el pico, la pala, el barracón lleno de gente y el campo, todo lo que había odiado. Incluso a pesar del trabajo, la suciedad, la violencia y la muerte sin sentido, quería volver a talar árboles o a trabajar en las minas. Al menos allí estaba con otras personas, algunas buenas y muchas malas, pero unas pocas que de verdad se preocupan por mí. La vida cotidiana por la supervivencia -cumplir con la cuota, no perder la ración completa, evitar el congelamiento, mantenerse fuerte a pesar del hambre constante, llevarse bien con el jefe de la brigada y sus compinches, no contrario a los urki ni a los guardias- a menudo me hacía pensar solo en mí mismo. No había lugar para sentimientos humanos como la amistad, la compasión o la generosidad. De ahí que hubiera tantas pelea, que se usará de los débiles. Todos buscaban a alguien con quien descargar la propia ir En Burepolom sentí que me convertía en otra persona, aislado de los demá,s menos capaz de ayudar a quien lo necesitaba. Empecé a perder lo que me habían inculcado desde pequeño: calor humano, sensibilidad, buena disposición para brindar ayuda... Mi humanidad y va disminuyendo.
Bardach, Janusz - LIBROS DEL ASTEROIDE    En Bujta Najodka, el doctor Semionov y la doctora Popugayeva me enseñaron a luchar contra lo que parecía ser una degradación inevitable. Logré identificar la decadencia y el revertir el proceso. De no haber contado con ayuda por el camino, probablemente habría acabado siendo una persona insensible y carente de impulsos cívicos o humanos. Quizá fue mi destino conocer a gente que no solo me salvo la vida, sino que me enseñó a no perder la sensibilidad por los de mi alrededor. Conocerlos me dió esperanza y una razón para luchar que iba más allá de la supervivencia. Kolimá me enseñó que la degradación no era una consecuencia de la condiciones en las que vivíamos; formaba parte del plan. No se pretendía simplemente hacer que los prisioneros trabajarán tanto como fuera posible, sino reducirlos a un estado de animalidad.

viernes, 17 de abril de 2020

VIVIR EN MILAN. LAS OCHO MONTAÑAS, de Paolo Cognetti

VIVIR EN MILAN. LAS OCHO MONTAÑAS, de Paolo Cognetti

Rua vazia | Rua no centro de São Paulo, próximo a Praça da R… | Flickr    "Bien es cierto que en los días lluviosos la calle se inundaba —y yo me imaginaba el río rugiendo abajo en la oscuridad, hinchándose hasta rebosar de las alcantarillas—, pero era el otro río, el formado por los coches, las furgonetas, los ciclomotores, los camiones, los autobuses, las ambulancias, el que siempre se desbordaba. Estábamos en lo alto, en la séptima planta: las dos filas de edificios gemelos que bordeaban la calle amplificaban el estruendo. Algunas noches mi padre no aguantaba más, se levantaba de la cama, abría la ventana de par en par como si quisiese insultar a la ciudad, forzarla al silencio, o arrojarle pez hirviendo; permanecía allí un minuto, mirando hacia abajo, luego se ponía la chaqueta y salía a caminar."

miércoles, 15 de abril de 2020

LA MALETA DE HANNAH, de Karen Levine

LA MALETA DE HANNAH, de Karen Levine

    Esta es una sencilla historia para ser contada a nuestros chavales de una manera didactica, a traves de los restos que quedaron de una niña como ellos, una checa judia, asesinada como lo fueron tantas por los nazis. Es una historia mas del Holocausto, aun mas que la de Ana Frank, sin demasiadas ideas profundas. Se cuenta alternativamente desde la perspectiva de los chicos de Tokio que la descubre en sus visitas al museo del Holocausto de alli, y la sencilla puesta en escena de la vida de Hanna. Esta se cuenta a partir de los descubrimientos de Fumiko, la chica que les revela la historia a los chavales conforme ella se esfuerza en hallarla. Todo a partir de una maleta que parecia ser suya...

    Es una cosa a medias entre el libro corto y un folleto largo, con varias fotos y un par de sorpresas al final. Un adulto lo lee en media tarde, pero merece la pena. Se cuenta la vida en su pueblo de nacimiento, en Moravia, y las continuas perdidas que sufre Hannah a lo largo de su corta vida: madre, padre, hermano... y solucion final en Auschwitz. En estos dias de pandemia universal, solo cabe recordarles a los alemanes, por su insolidario gobierno y sociedad, su deber obligado con la humanidad. Ellos viven de prestado, sus victimas ya no.

    "Listas. Habia listas por todas partes. Los nazis eran controladores sistemáticos de listas y querían que todos los prisioneros lo supieran. A través de un recuento y el listado constantes de las personas, los nazis les recordaban quien mandaba. Todo el mundo sabía que si su nombre aparecía en una lista o recibía una notificación quería decir que ia a ser trasladado, con la consiguiente separación de su familia y amigos"

¿DONDE ESTÁ DIOS? ALGO HAY ALLI, de Isaac B. Singer

¿DONDE ESTÁ DIOS? ALGO HAY ALLI, de Isaac B. Singer 

אחרי הגמרא - פירוש שטיינזלץ למקרא: "התנ"ך צריך להיות בראש של כולם"
    "...Los largos días le otorgaban al rebbe tiempo suficiente para reflexionar. Todos los problemas se fusionaban en uno. ¿Por qué el sufrimiento? No había respuesta a esta pregunta ni en el Pentateuco, ni en los libros de los profetas, ni en el Talmud, ni en el Zohar, ni en El árbol de la vida. Si el Eterno era omnipotente, podría revelarse sin la ayuda del Maligno. Si no era omnipotente, no era realmente Dios. La única solución al enigma era la que daban los herejes: no existe ni juez ni juicio. Toda la creación es un hecho accidental y ciego: un tintero cayó sobre una hoja de papel y la tinta escribió por sí misma; cada palabra una mentira, cada frase un caos. En ese caso, ¿por qué él, el rebbe Nejemia, hacía el ridículo? ¿Qué clase de rebbe era? ¿A quién rezaba? ¿Ante quién se quejaba? Por otro lado, ¿cómo puede la tinta derramada componer siquiera una sola línea? Y ¿de dónde provienen la tinta y la hoja de papel? Nu, ¿y de dónde proviene Dios?"

EL MILAGRO DE LAS MONTAÑAS DESDE LA CIUDAD. LAS OCHO MONTAÑAS, de Paolo Cognetti

EL MILAGRO DE LAS MONTAÑAS DESDE LA CIUDAD. LAS OCHO MONTAÑAS, de Paolo Cognetti

Top 10 Things to Do in Milan, Italy    Y, en algunos raros días de viento, en otoño o en primavera, al fondo de las avenidas de Milán, aparecían las montañas. Ocurría después de una curva, sobre un paso elevado, de repente, y los ojos de mis padres, sin necesidad de que uno se lo señalase al otro, corrían enseguida hacia allí. Las cumbres estaban blancas, el cielo inusualmente azul, una sensación de milagro. Abajo estaban las fábricas alborotadas, las casas populares atestadas, los enfrentamientos en las plazas, los niños maltratados, las madres solteras; arriba, la nieve. Entonces mi madre preguntaba qué montañas eran, y mi padre miraba alrededor como orientando la brújula en la geografía urbana. ¿Qué es esto, la avenida Monza, la avenida Zara? Pues es la Grigna, decía, tras reflexionar un poco. Sí, creo que es ella. Yo recordaba bien la historia: la Grigna era una guerrera preciosa y cruel, hacía matar a flechazos a los caballeros que subían a declararle su amor, por eso Dios la había castigado transformándola en montaña. Y ahora estaba allí, en el parabrisas, dejándose admirar por nosotros tres, cada uno con un pensamiento distinto y mudo. Luego el semáforo se ponía en verde, un peatón cruzaba corriendo, detrás alguien tocaba el claxon, mi padre lo mandaba a tomar viento, furioso metía primera, aceleraba y dejábamos atrás aquel momento de gracia.

martes, 14 de abril de 2020

GEORGES BERNANOS

GEORGES BERNANOS 

"El verdadero odio es el desinterés, y el asesinato perfecto es el olvido"
Georges Bernanos | Periódico Irreverentes

sábado, 11 de abril de 2020

MAYA ANGELOU

MAYA ANGELOU

Poemas de Maya Angelou, la mujer que luchó contra el racismo y la ...“Mi misión en la vida no es solo sobrevivir sino prosperar; hacerlo con cierta pasión, cierta compasión, algo de humor y un poco de estilo”.